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sábado, 30 de julio de 2022

Oda al 56B


La experiencia Indy de 1968 con cuatro ruedas motrices iba a tener continuidad en Fórmula 1 con el más convencional Lotus 63, y en la propia competición norteamericana con el 64 —vehículos de los que hablaremos en la siguiente entrega de esta miniserie tejida al hilo de mi última participación en el canal de Jero [Cómo llegó el efecto suelo a la F1 P.2]—, pero alcanzó su máxima expresión en 1971, cuando Team Lotus ya había ganado los Mundiales de Constructores y Pilotos de 1970 con el Lotus 72.
 
El Lotus 56B fue heredero directo del 56 [La Guerra de las Galaxias] aunque adaptado a las circunstancias del calendario de nuestra actividad, donde las curvas son más numerosas que en el óvalo de Indianápolis y presentan diferentes radios. 
 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

«Emmo» Fittipaldi


A los del esto siempre ha sido así se les olvida, y además recurrentemente, que la salsa de nuestro deporte consistía antaño en la retroalimentación. Pilotos que se metían a constructores, mecánicos que se liaban la manta a la cabeza y parían equipos, etecé, etecé, etecé...

El tipo de la foto de encabezamiento, por ejemplo, supone dos Mundiales (1972 y 1974) apostando caro a la iniciativa de su hermano porque en Fórmula 1 no iba a ganar nada más. ¿Y cómo es eso?, me suelen preguntar, y suelo responder más o menos lo mismo: eran otros tiempos, de aventura mayormente. Nuestro deporte era un granero entonces, luego, sencillamente se acabó.

jueves, 18 de enero de 2018

In memóriam, Wilson Fittipaldi «Barao» [18-03-2013]


La Fórmula 1 tiene tantos recobecos, ofrece tantas perspectivas y es tan vasta, que difícilmente se puede excusar no hablar de ella a todas horas. En este sentido, la pérdida de Wilson Fittipaldi el 11 de marzo de 2013 me supuso días después, la oportunidad de hablar en Diariomotor de uno de los linajes más famosos del motorsport. Todo comenzaba con un hombre que lo amaba y que supo trasladar su pasión a cuantos le rodearon, empezando por su propia familia...


Wilson Fittipaldi moría a la edad de 92 años en Río de Janeiro, según anunciaba su hijo menor a través de las redes sociales el pasado 11 de marzo. Periodista pionero de las retransmisiones radiofónicas sobre motor en Brasil, Fittipaldi se ganó el sobrenombre de «Barao» (Barón) por el ejemplar pundonor y honestidad que puso en el desempeño de su trabajo, y por el enorme respeto que se rendía a su persona.

viernes, 31 de mayo de 2013

Fast food


Algo va rematadamente mal cuando hasta el más acérrimo aficionado al fútbol te pregunta acerca de por qué tienen tanta importancia las ruedas este año. Le dices que no sólo es este año, sino que ya llevamos con el asunto al menos tres, contando lógicamente con los pedruscos de Bridgestone en 2010. Le explicas un poco en qué consisten ahora los neumáticos y lo más que consigues es que tu interlocutor abra la boca para decir a renglón seguido: ¡pues vaya mierda, no? 

Pues sí, ¡vaya caca!, que diría aquél. Y piensas irremediablemente en Bernie Ecclestone pidiéndole a Juan Mari Arzak que le confeccione un plato que sólo dure un suspiro, porque lo que mola de ir a un sitio tan exclusivo no es la comida que sirven sino el ir y venir de los camareros, y te asalta la figura de Alberto Chicote entrando en la sede de la FIA en la Place de la Concorde con el balón de rugby en la mano, para comenzar a levantar tapas, oler cazuelas y lanzar jaculatorias al cielo, mientras recuerda machaconamente a Fangio, a Moss, a Clark, a Stewart y Fittipaldi o a Gilles Villeneuve.