Está el aire muy cargado. Hay zozobra y miedo, se masca la tragedia en el ambiente. Nos ha pillado desprevenidos que San Juan no escribiese una miserable línea en su Apocalipsis sobre el reputado apóstol Ted Kravitz hablando de reputación, o sobre la cartita que ha dedicado Austorport a Verstappen [A request to Verstappen before his F1 title showdown with Hamilton] para que no haga pupita a Hamilton en Abu Dhabi y, a poder ser, deje ganar al británico...
La última línea del párrafo anterior es de mi cosecha, no hagáis demasiado caso. El asunto es que el apóstol Kevin Turner, redactor jefe del magazine, decidió en algún momento columpiarse con un panfleto acusatorio y ha soltado majaderías como que Max no debía dar crédito a su jefe y habría ganado más dejándose aconsejar entre bambalinas: «It’s completely understandable that Red Bull, and Christian Horner in particular, would want to back you publicly, but some sensible chats behind the scenes might have helped you rein yourself in».


