103 páginas pueden parecer un espacio demasiado pequeño para que quepa en él un viaje al infierno con billete de ida y vuelta, pero Jero, a quien ya conocemos en Nürbu en su vibración de poeta [Licorería (Jerónimo Fdez. Duarte)], es capaz de dibujar dentro de tan escasos límites una historia densa, con apariencia de liviana, que estalla más allá de sus límites físicos en Últimos días en otra ciudad, el libro con el que cerramos las recomendaciones lectoras para este verano [#3LecturasEstivales].
Cuentan que los amaneceres parecen más lentos que los ocasos, pero nuestro autor prefiere la celeridad de lo inevitable para enmarcar una aventura centrada en el sentimiento de precipicio que rodea a uno de los protagonistas, que, sin embargo, en sus últimos momentos gira 180 grados y rescata a los lectores mitigando la sensación de vértigo, que no evitándola.

