Debería estar prohibido que se vaya la gente que ayudó a construir tu niñez, pero siempre sucede. Dicen que es ley de vida...
Cuando en España mirábamos el mundo con complejo de inferioridad, hubo maestros en lo suyo que desde la televisión de entonces nos enseñaron a mirarlo sin reservas. Francisco Costas, Paco, sin duda fue uno de ellos. Lejos de querer saberlo todo y tener razón siempre, en las antípodas del moderno periodismo, este pontevedrés menudo, además de enseñar a nuestros padres a conducir responsablemente desde la pantalla de la tele, nos enseñaba a nosotros a crecer, seguramente sin saberlo.

