Me he despertado razonablemente temprano, he saludado al día desde el patio, con mi tacita de café humeante en la mano, y, dispuesto a comerme el mundo, he comenzado a buscar catrinas en Internet por aquello de que estamos en semana del Hermanos Rodríguez y alegría desbordada en Ciudad de México... Bueno, también le he susurrado a Checo desde la distancia, así, como con rabia: ¡Hazlo, cabrón. Hazlo!
El caso es que Google rebosa catrinas realizadas con Inteligencia Artificial y, obviamente, no me ha satisfecho ninguna. Tengo paladar fino para ciertas cosas, para muchas, y, desde luego, las simetrías y las superficies frías no me tiran absolutamente nada. Pero me bullía en la cabeza escribir algo sobre los contrastes en nuestro deporte, sobre el Magdalena Mixhuca y los caprichos de don Adolfo López Mateos, con alguna inevitable referencia a Carlos Fuentes y su Gringo Viejo.