Luego me sacáis cantares, que os conozco, pero manda narices que el abandono de Renault como motorista de Alpine se esté encalomando sólo a Flavio Briatore, cuando, aquí, del primero al último mono le ha reído las gracias a Otmar Szafnauer desde que fichó por Enstone.
Si hay un responsable último del desaguisado ha sido él. Año y medio en el cargo y ni p'alante ni p'atrás sino todo lo contrario, con el agravante de que, en Bélgica del 23, entregó la escudería a su sucesor en puritita pelota picada, en el chasis, vamos.




