miércoles, 4 de julio de 2018

¡Gilipollas!


Dicen que todos los días son buenos hasta que aparece un gilipollas que te lo estropea, pero el de hoy no me lo joroba nadie, y menos, cualquier representante de esa turba de catetos que dicen amar este deporte por encima de las personalidades que lo configuran pero no saben escribir dos frases seguidas sin que aparezca el nombre de Alonso al menos una vez.

McLaren ha hecho lo que tenía que hacer. Es más, ha hecho exactamente eso que se le reclamaba que hiciera desde hace tiempo, y es que si las situaciones son insostenibles en Fórmula 1, por la razón que sea, hay que arreglarlas a poder ser lo más rápido posible.

El problema viene por la cantidad de memeces vertidas estos últimos años. No se prevé que llegue Norris a salvarnos, nadie ha dado una patada en el culo a ese desperdicio asturiano que tiene a su escudería poco menos que secuestrada, y a cambio, el que ha saltado por los aires ha sido Éric Boullier, el responsable del actual estado de cosas según el jefe, Zak Brown, un individuo (el francés) al que en otra situación seguramente se felicitaría en su salida porque, la verdad, bastante ha hecho y bastantes marrones se ha metido entre pecho y espalda, y con el mismo entusiasmo, también se saludaría a su recambio porque a todas luces resulta bastante prometedor.

Pero como nada ha salido como estaba previsto por los gilipollas británicos y alemanes que nutren de información y dan barniz de rigor a los gilipollas españoles que luego nos cuentan la película a nosotros, a estas horas Gil de Ferran es poco menos que un don nadie y Boullier la víctima propiciatoria del malo de la cinta. Ése, el de siempre. Todo al frente y luego a la izquierda. Y todo derecho a partir de ahí. No tiene pérdida...

Y aquí estamos, a mitad de la tarde del 4 de julio de 2018, en vez de explorando y analizando las posibilidades de mejora que tiene McLaren, observando alucinados cómo los apasionados gilipollas que han salido estas últimas horas como setas en otoño, evitan hacerse daño pillando sitio entre codazos y zancadillas. ¡Ver para creer!

A lo mejor habría que revisitar todo lo que se nos ha contado de 2007 a esta parte, es una idea.

Yo lo recomendaría. La actualidad nos lo está indicando: aquí ha mentido hasta el Tato y resulta curioso que lo que era bueno con Schumacher sea malo con Alonso. No sé, tampoco pretendo que estos ejemplares se metan el dedo en un ojo en cualquier descuido, pero sí, les animaría a que se pusieran a salvo porque hoy se han delatado solos, y a lo peor acaban echando la culpa de la poca influencia de sus textos e ideas al Maestro Armero, a la piratería en internet, al alonsismo o a que la gente jeta quiere calidad pero gratis, y todo no puede ser y tal.

Es curioso. Este mediodía, antes de encontrarme con la que se ha liado horas después, le comentaba a Tadeo, por teléfono, que por primera vez en años, me importa un carajo qué será de nuestro deporte ahora que ha sido colonizado por melifluos y gilipollas.

¡Fuerza y honor! Y que no decaiga. Os leo.

1 comentario:

Ivan Moral dijo...

Verdad verdadera!
Lo único sería sustituir lo de "aquí ha mentido hasta el Tato" por "aquí ha mentido hasta el Toto"
Ánimo, vendrán tiempos mejores ..
Y o mantienes al único capaz de traer esponsor o terminas como Williams