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viernes, 8 de mayo de 2026

Negra sombra


Viendo la Fórmula 1 que nos va quedando, cada vez tiene menos sentido recordar a los gigantes de antaño, aún menos, si cabe, cuando nos fueron arrebatados en acto de servicio por una diosa Fortuna especialmente envidiosa y cicatera.

8 de mayo de 1982, sábado en Zolder...

miércoles, 14 de enero de 2026

El cetro francés


Hay historias que merecen ser contadas, y el cacharrillo que traigo hoy a Nürbu nos va a permitir hacerlo, pues nadie parece recordar que en Resistencia las cosas se montaban a largo plazo y en Fórmula 1 se ejecutaban a corto, con la urgencia de un soldado, razón por la que la máxima disciplina gozó hasta tiempos recientes de ese carisma propio de los poemas escritos a primera intención, o esas pinturas y acuarelas que delatan la maestría del artista cuando va a calzón quitado y ni pretende hacer rehenes ni dejará que lo pillen vivo.

Matra imponía su ley todavía en 1974, cuando Alpine, adquirida por Renault el año anterior, la petrolera Elf y el fabricante de neumáticos Michelin, aumentaron sus respectivos presupuestos deportivos para prolongar el dominio francés en prototipos, toda vez que Matra Sport había decidido centrarse en la F1.

lunes, 23 de octubre de 2023

A caballo regalado


La cosa debería ir de corrido una vez asumes que el papel que te define es el que interpretó Robert de Niro en Brazil como Harry Tuttle, pero no, la vida siempre juega con cartas marcadas y no para de brindarte sorpresas, como, un ejemplo, que te amonesten en público por encontrarle la gracia a que los pilotos de dos escuderías que han buscado las vueltas a Red Bull en los despachos, hayan terminado descalificados en el Gran Premio de Estados Unidos precisamente por jugar a lo que sólo sabe jugar Adrian Newey...

Peor lo llevan, la verdad, la chavalería rossa y las cayetanitas que suspiran por Leclerc a todas horas. ¿Qué es eso de que Sáinz haya terminado pisando podio...?

jueves, 30 de marzo de 2023

Bien joué, 1978 [#LeMans 46]


Ante más de 150.000 espectadores congregados en La Sarthe, Raymond Poulidor fue el encargado de dar el banderazo de salida a las cuadragésimo sextas 24 Horas de Le Mans, en lo que prometía ser el arranque de una jornada que los franceses añoraban disfrutar desde hacía décadas.

La tarde del 10 de junio de 1978 resultó soleada, en sintonía con la meteorología dominante aquel fin de semana, y los motores comenzaron a rugir con estrépito en cuanto los coches concluyeron el giro de instalación y la tricolor ondeó movida por la leyenda francesa del ciclismo. El aire olía a oro, incienso y mirra, y, entre el público, alguien se animó a entonar La Marseillaise como la cantaba Édith Piaf, como si los franceses libres no quisieran olvidar ni la ocupación ni las afrentas de sus vecinos alemanes en los campos de batalla durante las dos contiendas mundiales.

lunes, 22 de julio de 2019

Aquel Hockenheim


Sintiéndolo mucho, llegué tarde para paladear a los viejos pistoleros pero, a cambio, la fortuna quiso que pudiera disfrutar como un jabato de la mejor etapa que recuerdo de nuestro deporte: 1979 a 1982.

Nos acercamos al Gran Premio de Alemania y no quiero dejar de echar unas líneas sobre el viejo Hockenheim, ya que antes de que Bernie y Tilke metieran mano en su diseño, el Monza alemán era un trazado que se las traía con abalorios, por rápido y porque más del 70% de su cuerda discurría entre frondas y bosques con árboles como los que velaron el cuerpo sin vida de Jim Clark en abril de 1968, quien falleció a sus pies durante una disputa de F2.

domingo, 5 de agosto de 2018

Operación Triunfo


Francamente: hay que quererlos...

Sí, hay que querer a toda esta gente que niega que nuestros héroes modernos sean de plastilina, o estén hechos de piezas de Lego cuidadosamente escogidas, porque supuestamente antes todo era igual que ahora. Tan igual que hace unas décadas tenías una etapa de dominio técnico cada cierto tiempo, prudencialmente espaciado, y hoy no sabemos cómo quitárnoslas de encima porque apestan y amenazan con acabar estropeando el negocio... ¡Vamos, no jodas!

viernes, 1 de diciembre de 2017

La F1 no es esto


Llevo años esperando una oportunidad como ésta. No lo tenía previsto así, la verdad, pero intuía que tanto decir siempre ha sido lo mismo, va de lo mismo, o si yo os contara cuando Pedro Picapiedra y Pablo Mármol corrían en el rocódromo de Piedradura, incluso si no has trabajado en una escudería mejor te callas, ocultaba en el fondo que muy pocos tienen lo santos bemoles de deciros a la cara: no tenéis ni puta idea de lo que es la F1.

Por esas casualidades que tiene la vida yo tampoco tengo idea y tanto abusar de que nuestro deporte nace en 1950 —cuando, por cierto, a los pilotos alemanes se les tenía prohibido correr—, incluso a mí se me acaba olvidando que el formato actual surge de un equilibrio de fuerzas que se materializa a finales de los setenta y principios de los ochenta del siglo pasado, cuando la cosa se profesionaliza y existen por primera vez un calendario oficial y unas reglas más o menos estables que dan entidad a eso tan traído y llevado de la máxima disciplina del automovilismo deportivo.

miércoles, 30 de agosto de 2017

En Monza, Mario


Paradójicamente, el último gran año de La Scuderia con Enzo Ferrari al frente fue a la vez tremendamente doloroso y trágico para la rossa. La de Il Cavallino conquistaba el Mundial de Marcas 1982 pero lo hizo pagando un enorme precio.

Gilles Villeneuve perdía la vida en el circuito belga de Zolder el 8 de mayo de aquel año y el número 27 quedará vacante hasta el Gran Premio de Holanda, cuatro carreras después, cuando el francés Patrick Tambay ocupa el volante del canadiense y se suma así a la tremenda labor que está desarrollando en soledad su compatriota Didier Pironi, titular del dorsal 28.

jueves, 8 de mayo de 2014

Epifanía


Si Ebenezer siguiera viendo fantasmas tras aquella Navidad única, uno de ellos, sin duda, le habría llevado hasta el circuito de Zolder cogido de la mano, para que viera con sus propios ojos en qué debería consistir la vida una vez la dejamos atrás: un amasijo de hierros sobre un trazado en el que creímos vencer sobre nosotros mismos y nuestros propios miedos.

Me he pasado el día esquivando Internet. No tengo cuerpo para más trágicos recuerdos y menos si vienen de la mano de la oportunidad o la necesidad de rellenar espacios.