jueves, 12 de julio de 2018

Pillar a Red Bull [27-06-2018]


Mi última entrada para MomentoGP fue escrita antes de que visitásemos Austria, y lo cierto es que en el Red Bull Ring las cosas salieron un poquito más apañadas para McLaren y esta inercia se ha vuelto a visualizar en Silverstone. Obviamente seguimos lejos de Red Bull, pero por suerte aún queda mucho campo por delante antes definitivamente si lo hemos conseguido o no. El trayecto suele ser lo más jodido, pero nunca llegarás a ninguna parte si no das el primer paso...


En esta vida he hecho cosas muy raras. La última, sin ir más lejos, ocurrió el año pasado, cuando me encargaron reescribir una novela ambientada en la Guerra Civil que en origen no había escrito yo, obviamente. También sé abrir puertas con un acetato cuando nos hemos olvidado las llaves dentro, o hacer rápido una salsa pil-pil para salir del paso sin tener que mover la cazuela. Lo que mejor se me da es cuidar gente mayor, pero ésa es otra historia…

Podría empezar esta entrada en plan empalagoso. Deciros que es posible que este año McLaren acabe pillando a Red Bull fingiendo que sé de lo que hablo y tal, pero prefiero asumir desde estas primeras líneas que Milton Keynes saca en estos momentos 124 puntos a Woking, y contaros cómo creo que sería posible que la papaya mecánica recorte esa distancia en apariencia brutal, y sume lo suficiente como para ponerse por delante de la austriaca en las 13 pruebas que quedan todavía por delante.

Esta semana pasada ha ocurrido un hecho bastante crucial para entender esta hipótesis que paso a relatar: Red Bull ha anunciado que en 2019 montará unidades de potencia Honda, lo que en cristiano significa que Renault, su suministradora, ha quedado liberada de tratar a la de Horner y Marko como cliente preferente.

Si os fijáis bien, resulta totalmente comprensible: la de Viry-Châtillon no puede permitirse el lujo de andar cediendo tecnología de gratis a una empresa que ha decidido cambiar de proveedor, y es por ello que ha estado retrasando todo lo que ha podido la aparición del moderno MGU-K —aunque suene raro leerlo, el cachivache lleva como un año largo esperando a ser estrenado—. Bien, ahora que después de varios tira y aflojas las cosas están claras entre ambas partes, la francesa ha decidido aplicarlo a partir del Gran Premio de Austria, lo que nos pone en que Renault escudería y McLaren van a usar en Spielberg la mejor versión de este ERS, mientras que a Red Bull comenzará a tocarle bailar con la más fea por haber decidido casarse con la de Sakura, mayormente, y seguramente, también, por haber estado fastidiando a Enstone y Woking mientras afirmaba en público que estaba dehojando la margarita del propulsor para 2019.

Puedo equivocarme, evidentemente, pero intuyo que a partir de Spa-Francorchamps Red Bull va  ser una sombra de sí misma, mientras que desde ya, Hulkenberg, Sáinz, Vandoorne y Alonso van a llevar a la espalda un auténtico cuerpo de élite que como decía más arriba, aún no ha sufrido su bautismo de fuego.

¿Por qué creo que McLaren puede hacerlo? Bueno, los artistas somos raros de cojones, para qué voy a negarlo, pero hay cosas que tampoco merecen más vueltas. El MCL33 estrena morro en Montmeló cuando la previsión para el MGU-K es Canadá.

Mónaco no cuenta para estas cosas porque es un circuito raruno, pero llega Montreal y Red Bull sigue haciéndose la orejas ante los apremios de Cyril Abiteboul, y un chasis diseñado para una determinada potencia empieza a mostrar que no va nada bien con menos empuje del esperado. Y llegamos a Francia, y el MCL33 va en el Paul Ricard todavía peor que en el Gilles Villeneuve, y la prensa sensacionalista —británica, of course!—, golpea una y otra vez los flancos de Woking…

Creo en este proyecto porque entiendo que el vehículo de competición es un todo en el que si falla cualquiera de sus partes se compromete el conjunto. El MCL33 no está completo, empezará a estarlo este próximo fin de semana, y este axioma es tan viejo como la misma Fórmula 1.

Puedo equivocarme en mis estimaciones, desde luego, pero si acierto con esta fábula y en Abu Dhabi hemos pillado a Red Bull, estamos cerca de ella, la hemos empatado o superado, no quiero que veáis magia ni nada engolado en mis palabras de hoy. A veces, casi siempre en nuestro deporte, el negocio y sus intereses, aclaran y explican mejor lo que sucede en pista que lo que hacen los pilotos y su máquinas. Red Bull ha estado haciendo de tapón, pero, por suerte, esta semana pasada se ha descorchado la botella. No sé, a lo mejor a partir de ahora las cosas resultan mucho más comprensibles.

Gracias por soportarme. Os quiero.

3 comentarios:

pocascanas dijo...

Leí la nota en su momento, y me asaltó la duda: no llegaría Renault antes que McLaren a la altura de RedBull?
Viendo el presente de ambos, y sospechando que las evoluciones del motor "armonicen" con el chasis Renault, veo más factible el ascenso del amarillo antes que el naranja papaya.
Propongo el siguiente ejercico: intercambiemos en el texto las marcas (Renault por McLaren y viceversa). Yo lo releo y me resulta igualmente coherente.

Saludos desde el Coño Sur

pocascanas dijo...

Hago una salvedad a mi anterior entrada respecto de las evoluciones del chasis del McLaren, pero es que Renault también evoluciona aunque sean otras partes.

Aficionando dijo...

Qué bueno eres cabrito, y qué razón tienes.