El título de esta entrada se corresponde con el de una canción de Loquillo. No siento prisa ni presión. En la cabeza de la carrera el Porsche 919 Hybrid de Dumas, Jani y Lieb, está en boxes y mis preguntas de ayer al mediodía ya tienen respuesta: Webber no va a ganar, Merhi es fabuloso pero tampoco va a ganar, el Corvette de Antonio viaja demasiado lejos como para vencer en 2016, y mis dedos han encontrado a lo largo de estas horas la calma que necesitaban.
Los troll y el spam descansan en domingo. Los cimientos de Nürbu resisten todavía, y temprano, sorbiendo aquél café del que os hablaba en la entrada #25TLM16 [09], me ha dado por reflexionar en que la auténtica libertad ni se piensa ni se versiona, se ejerce. Con la misma, Eileentxu y yo nos hemos bajado a la playa de Gorliz como si paseásemos por Le Mans, mientras el único Porsche que cuenta y los dos Toyota, dirimían sus cuitas sobre el asfalto de La Sarthe.












