En marzo pasado abría el comentario correspondiente a las escuderías menores, afirmando que poco se podía decir sobre los comparsas de la parrilla. ¡Qué equivocado estaba!
Super Aguri renunciaba de manera injusta a continuar cuando apenas se habían celebrado cuatro pruebas del campeonato. Problemas de presupuesto y algunas desavenencias con Honda, daban al traste con el sueño del piloto Aguri Suzuki como constructor, y con los de Takuma Sato y Anthony Davidson como pilotos a pie de asfalto, cerrando capítulo de manera prematura sobre un proyecto que en 2007 había levantado enormes expectativas por sus resultados.

