La sociedad occidental se mueve por modelos, por parcelas, y esa es una de las causas por las cuales las cosas terminan por no funcionar como estaba previsto, porque cada una de ellas suele tener la fea costumbre de pertenecer a un entorno, a un todo que la contiene y afecta.
En lo nuestro, la F1, lo de recurrir a los modelos está a la orden del día. Se percibe una novedad en el flanco derecho del vehículo, y el izquierdo y el resto del coche desaparecen del mapa, como por encantamiento, que diría aquél, y nos centramos en intentar explicar lo que tenemos delante de las narices como si todo el universo se hubiera concentrado precisamente ahí.
En lo nuestro, la F1, lo de recurrir a los modelos está a la orden del día. Se percibe una novedad en el flanco derecho del vehículo, y el izquierdo y el resto del coche desaparecen del mapa, como por encantamiento, que diría aquél, y nos centramos en intentar explicar lo que tenemos delante de las narices como si todo el universo se hubiera concentrado precisamente ahí.



