Si la estética y agresividad de líneas aportaran décimas por vuelta, a buen seguro nos encontrábamos ante uno de los biplaza más rápidos que han existido, pero, desgraciadamente, siendo uno de los más populares en las parrillas de la segunda mitad de la primera década de los 2000 y comienzos de la siguiente, el DBR9 GT1 no alcanzó el éxito que merecía por su belleza.
Vale, sí, me fascinan los deportivos con motor delantero. Es una debilidad como otra cualquiera, qué le vamos a hacer...
