Iba a mencionar a Bruno Munari y la relación de interdependencia que se establece entre las diferentes formas que resuelven un mismo objeto y lo dotan de una función concreta, pero el atardeder luce realmente precioso sobre la vertical de Gorliz, me noto mayor para librar según qué batallas, y, ¡qué carajo!, por qué no sumarme a la enésima exaltación pública del Halo si Zhou se encuentra bien, que es a fin y a cuentas lo que realmente importa.
El viaje del Alfa Romeo por pavimento y grava (hasta las protecciones) fue escalofriante, no se puede decir de otra manera, y aunque el piloto chino acabó con bien, la FIA debería revisar el esquema de las soluciones externas de la célula de seguridad, no sólo la integridad del triángulo antivuelco, que también, porque no sabíamos qué le sucede a un monoplaza cuando se arrastra sin control apoyado únicamente en dos puntos, y ahora conocemos que podía haber sido peor el remedio que la enfermedad, pues las barreras no pudieron cumplir su labor y, detrás, a Guanyu lo esperaba una auténtica trampa para osos.
Os leo.