El libro que estoy preparando para publicar antes del Gran Premio de España se sigue haciendo en el horno a fuego lento. Quizás más lento de lo que me gustaría, para qué vamos a engañarnos si nos conocemos.
La parte mala es que con el mes de Febrero que me he metido entre pecho y espalda, acumulo un retraso considerable porque tampoco os voy a mentir en esto: me cuesta lograr la necesaria concentración a la hora de corregir el texto... La buena es que, lisa y llanamente, puedo confirmaros que la gente que ha tenido acceso al primer capítulo completo, me ha trasladado un montón de buenas vibraciones.


