No quería desaprovechar la oportunidad de agradeceros personalmente lo mucho que me habéis dado.
No quería desaprovechar la oportunidad de agradeceros personalmente lo mucho que me habéis dado.
El tiempo que le ha tocado en suerte vivir a Hamilton supone una absoluta rareza en Fórmula 1: jamás ha habido tan nula capacidad para reaccionar por parte de los equipos ni ha existido tan poca competencia real en pista, ni tan triste panorama se ha prolongado tantas temporadas con el placem de FOM y FIA. Desde 2014 sólo hay una escudería que cuenta y en ella tiene montada su zonita de confort el astro británico. No me gusta ni me convence, pero como escribía a finales de diciembre en mi espacio en TercerEquipo, acepto que Lewis ha sido el mejor de este periodo, entre otras cosas porque no hay dónde elegir ni qué comparar...
Puesto que los números y las estadísticas daban para lanzar las campanas al vuelo, alguien tuvo la feliz idea de comparar a Lewis Hamilton con Michael Schumacher y postularlo como The Greatest of All Time (GOAT). Y se lió una buena que aún mantiene el runrún a dos jornadas de terminar de año.
Lo llevamos en los genes. Los aficionados somos así y pocas vueltas cabe dar a esto. Oportunidad que percibimos en el aire y ocasión que no desperdiciamos para ponernos a hacer quinielas…
Se ha quedado muy buena mañana para recordar el paso del Renault R25 por tierras de Abu Dhabi, el revuelo que se montó y la cantidad de sensaciones (buenas) que dejó a su paso. No ha transcurrido ni un mes desde que escribí al respecto en mi espacio en MomentoGP y me apetece compartir hoy con vosotros aquel texto. Pasen ustedes y disfruten, que decía aquél...
Estamos encarando la Nochebuena de 2020 y todavía colea la presencia del R25 en Abu Dhabi. Quien más, quien menos, ha sentido ganas de opinar sobre lo ocurrido durante el fin de semana del 11 al 13 de este mismo mes en el trazado de Yas Marina, aunque, a día de hoy, el debate sigue abierto: ¿aquello forma parte de nuestro pasado y es materia de museo antes que un ejemplo donde debería mirarse nuestra actividad, o, por el contrario, es un claro síntoma de lo que ha perdido la Fórmula 1 mientras avanzaba en pos de la modernidad?