No sé si la Fórmula 1 puede permitirse el lujo de un Lando Norris como Campeón del Mundo, pero entiendo que este posible debate haya quedado viejo porque el grueso de la afición se mueve en otra onda, una frecuencia en la que incluso Lance Stroll podría vestir corona y se festejaría igual, y dicho esto sin pretender afear demasiado las escasas cualidades del canadiense.
No me voy a extender demasiado con esto porque sabéis de sobra mi opinión al respecto del británico, aunque sí me apetece echar el ratito señalando que sigue dando muy poquito que hablar el piloto que ha destronado a Max Verstappen, el tipo que ha roto en pista la racha del tetracampeón, y que este matiz, en concreto, sí que sería digno de alguna miserable reflexión, toda vez que supone un jalón más en ese camino a la nada en que nos ha embarcado Liberty Media desde que se hizo dueña del Circus.
