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viernes, 17 de enero de 2020

Gente que cree de verdad


Por suerte para todos las historias de superación no se escriben solas, hace falta creer, creer mucho; en realidad son necesarias altísimas dosis de fe inquebrantable en que lo conseguirás o en que si surge un tropiezo sabrás levantarte para continuar creyendo. 

Por fortuna, repito, en el interior del Mini dorsal número 305 iban dos individuos que creían por ellos y por nosotros, en que hoy, día 17 de enero de 2020, culminarían el Dakar saudí en primera posición, seguramente imaginando que terminarían sobre el capot de su vehículo cogidos de la mano y sujetando la bandera que nos hace a todos un poco partícipes de su logro. Un regalo, vamos, a los que hemos empujado desde la distancia y a los que han estado a un palmo de ellos jaleando cada centímetro recorrido y ganado a la prueba.

lunes, 6 de enero de 2020

¡Vaya!


Gracias a Dios el Dakar sigue mostrándose más entretenido dentro que fuera, en esos extraños lares plagados de sabiduría que leen un raid como si fuese un Gran Premio de Fórmula 1, o peor aún: como si se tratase de un partido de fútbol.

Ya anuncié hace años que el hooliganismo se nos había metido en las venas por mucho que los hooligans lo nieguen, qué van a decir, pobrecitos. En fin, nos queda, eso sí, la parte más golosa del asunto: la propia competición y sus avatares, y puesto que tan sólo llevamos dos jornadas disputadas, conviene repetir lo que escribí el otro día: «Aquí no hay nada seguro, ni para los más experimentados ni para nadie» [El Dakar elige].

sábado, 20 de julio de 2019

Silverstone año cero


Dan ganas de volver a llamar Force India a Racing Point porque así, al menos las cosas tendrían algo de sentido.

El pagafanteo moderno nos puso la oreja a la plancha explicándonos que don Lawrence Stroll y sus compiyoguis hacían poco menos que de Teresa de Calcuta con el rescate de la escudería de Silverstone en agosto de 2018, pues salvaban una empresa y miles de puestos de trabajo y, de paso, aseguraban la vida a otras tantas familias.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

¡Que viva México! [II]


He dejado pasar un tiempo prudencial antes de abordar este tema, básicamente porque me lo veía venir. México por aquí, México por allá, las lecciones que nos da el supporter mexicano a la Fórmula 1, etcétera, pero a la hora de la verdad, nadie, repito: nadie ha querido o sabido resaltar el enorme valor que tienen los conductores mexicanos para el aficionado mexicano.

Vivimos en un país extraño. España es rara de cojones, si me permitís decirlo así. Tenemos una panoplia de pilotos que muy bien podría ser la envidia de otros países, pero nos metemos en cruzadas banderizas y acabamos cagándola con las patas de atrás.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Esteban y la noche oscura


La Fórmula 1 es el único lugar que conozco donde se pasa del más luminoso de los días a la más oscura de las noches en menos de un abrir y cerrar los ojos. 

Esteban Gutiérrez necesitaba un empujoncito en su carrera, Haas parecía el lugar indicado para que sucediera, pero la noche oscura se ha cernido sobre el mexicano durante 2016 y ya es un fijo de eso que llamamos sobrevalorados de la parrilla sin atender a si han tenido oportunidades, o no, o a si las herramientas que tuvieron a mano servían, o no, para hacer sombra a Lewis Hamilton o para correrla en la parte más oscura de la montonera.

lunes, 18 de marzo de 2013

Ayer, ayer y ayer


Sus ojos son de un tiempo ya lejano, pero me valen hoy porque ayer perdieron su brillo acerado hasta volverse opacos sobre el césped y la grava de Albert Park.

Mal día para hispanoamérica en Australia. Felipe, molesto a pesar de su cuarto puesto; Sergio, errabundo sobre un McLaren que no quiere ni reconocerlo; Esteban, encasquillado, doblado y en cierto modo herido en sus entrañas, nada menos que en el día de su estreno; y Pastor, maltratado en su amor propio tras comprobar una vez más, que Gran Kahuna hace eones que no visita las playas de Grove, para sortear y cabalgar las olas gigantes que pusieron nombre y apellidos a la escudería de Sir Frank.