La cosa debería ir de corrido una vez asumes que el papel que te define es el que interpretó Robert de Niro en Brazil como Harry Tuttle, pero no, la vida siempre juega con cartas marcadas y no para de brindarte sorpresas, como, un ejemplo, que te amonesten en público por encontrarle la gracia a que los pilotos de dos escuderías que han buscado las vueltas a Red Bull en los despachos, hayan terminado descalificados en el Gran Premio de Estados Unidos precisamente por jugar a lo que sólo sabe jugar Adrian Newey...
Peor lo llevan, la verdad, la chavalería rossa y las cayetanitas que suspiran por Leclerc a todas horas. ¿Qué es eso de que Sáinz haya terminado pisando podio...?

