viernes, 15 de junio de 2018

Cadillac en Le Mans [#BlueTrain/001]


Imagino que en los alrededores del circuito de La Sarthe se habrán visto Cadillac más convencionales, incluso alguna limusina con los distintivos de la casa de Detroit, no obstante, que es a lo que vamos, hay quien todavía te mira raro cuando cuando le comentas que en los 50 del siglo pasado Cadillac compitió en Le Mans, y que a comienzos de éste también lo hizo.

Como ya hemos mencionado en alguna que otra ocasión —la última hace relativamente poco tiempo [Un cocodrilo alemán en Adelaida]—, la adopción por parte de las American Le Mans Series del reglamento ACO (Automobile Club de l'Ouest), así como la integración de Le Mans en el calendario intercontinental, permitió que la de Michigan tuviera una bonita presencia sobre el asfalto de La Sarthe en la categoría reina bajo el pabellón Cadillac Northstar LMP.

La aventura duró de 2000 a 2002, instante en que General Motors, propietaria de Cadillac, decide centrar todos sus esfuerzos deportivos en La Sarthe con los Chevrolet Corvette.

En la primera intentona, Cadillac interviene con cuatro vehículos de la máxima categoría en las 24 Horas, dos LMP en el oficial Team Cadillac, y otros dos con el francés DAMS, de los cuales, uno de ellos es capaz de mostrar sus credenciales rodando cuarto tras los intratables Audi, hasta que un inoportuno pinchazo acaba dañando la caja de cambios a través del palier.

En 2001 sólo presentará Cadillacs LMP01 el equipo DAMS. El LMP01 es una evolución del LMP de 2000, más fino y rápido, pero la unidad dorsal número 5 sufre un accidente que la aparta de la carrera y el dorsal número 4 acusa una serie de problemas mecánicos a lo largo de la prueba que le impedirán superar la decimoquinta plaza final, quedando a 51 vueltas del Audi ganador.

La última edición en que participa, Cadillac vuelve con equipo oficial.

DAMS ha optado por competir con un Lola B98/10 y un Panoz LMP1 Roadster, y la de Detroit defiende sus colores con dos flamantes LMP02 que conseguirán terminar en la novena y duodécima posición. Sin duda, un bonito broche para una historia que como decíamos en los párrafos iniciales, tendría su final allí mismo.

Os leo.

1 comentario:

joan ramon rovira dijo...

De todos, me quedo con el Cadillac Le Monstre