viernes, 11 de septiembre de 2020

Vienen días de entretenimiento


Dice mucho del espectáculo que nos espera, que un equipo como Racing Point, que en 2021 aspirará al cuarto puesto de la tabla general de Constructores en la mejor de las estimaciones, se haya pillado como estrella a un piloto que jamás ha ganado saliendo desde la tercera línea de la parrilla.

Entiendo el subidón de la peña, bueno, de aquella manera, pero la Fórmula 1 va de sensaciones y mayoritariamente de tangibles. 

Por un lado, el W10 rosa será un coche de 2019 batallando con vehículos de 2020 cuyas evoluciones importantes se han previsto para 2021 —llevo tiempo diciendo que no nos dejemos engañar por esta rara temporada—; por otro, McLaren montará unidad de potencia Mercedes-Benz, Red Bull seguramente sienta que ha llegado el momento de darle a Max lo que se merece, y previsiblemente, Ferrari despertará de su letargo porque en los tiempos recientes no suele encadenar dos campañas desastrosas salvo mediación de errores humanos. No hablemos de Renault porque se nos descuaderna el asunto...

No, no compro que el Mesías de Maranello se convierta en el Mesías de Aston Martin por mucho que esta oportunidad que le ha regalado el diablo le sepa ahora mismo a caramelo al alemán. Sebastian Vettel y Lance Stroll hacen buena pareja, pero no para pelear un Mundial.

Os leo.

3 comentarios:

Erié dijo...

Como Stroll le pinte la cara el año que viene, Vettel de la vergüenza, deja la F1

Anónimo dijo...

Bueno, además de lo comentado, he de confesar que me produce bastante curiosidad (no sé si malsana, je, je) como va a ser la convivencia de dos pilotos que a lo largo de sus respectivas carreras han gozado de claro trato de favor... Veremos.

Lastra dijo...

Para mí está claro que Sebastian se equivoca yendo a RP, debió buscarse otros retos o retirarse ahora que todavía no ha arrastrado su nombre por el barro.