jueves, 3 de mayo de 2018

En Barcelona viene lo bueno


Dejamos atrás Azerbaiyán y la Fórmula 1 vuelve al viejo continente. España, Mónaco... Salvando el paso por Canadá, las próximas nueve citas se van a celebrar en territorio europeo, cerca de los cuarteles de las escuderías, lo que agilizará los tempos de respuesta amén de abaratar considerablemente los gastos.

Podríamos coger las tijeras de cortar cintitas en las inauguraciones y decir que la temporada empieza precisamente a partir de ahora, aunque comprendo que supondría hacer un desaire a las cuatro carreras que se han disputado, lo que, bien mirado, tampoco impide que sea verdad, ya que los entrenamientos de toda la vida siguen resultando esenciales para nuestro deporte y puesto que hay poco de eso en términos oficiales, los equipos se han estado buscando la vida en Melbourne, Manama, Shanghai y Bakú, y sobrevuela sobre nosotros el insistente y pérfido: lo bueno llega en Barcelona...

Si lo bueno llega en Montmeló —no sólo para McLaren, evidentemente—, se puede colegir inmediatamente que nos han estado dando menú del día cuando creíamos que pagábamos por un buen menú a la carta.

La patrona del FOM, Liberty Media, tiene meridianamente claro que éste es uno de los principales problemas que tiene que atajar y pretende que haya competencia desde el minuto uno, y a poder ser con varias escuderías involucradas. Con Bernie valía el sistema porque no había otro, que driría don Manuel Alcántara. La Fórmula 1 es compleja y tal, y todo el mundo tenía que asumir por narices que el show se podía llegar a resentir por estas minucias aunque estos flequillos surgían de una comprensión bastante rácana y cicatera del deporte, firmada, además, por equipos, FIA y FOM. 

En fin, no me enredo. Este año nos podemos dar con un canto en los dientes. Entre que Lewis ha estado chiripitifláutico, Sebastian no ha rematado, Max ha ido a su bola, etcétera, etcétera, etcétera, la parrilla no está tan estirada como otras veces y llegaremos al Gran Premio de España con su cabeza en un puño —de Hamilton a Ricciardo, primero y quinto respectivamente, en 2018 tan sólo hay 33 puntos de diferencia cuando en 2017 la separación en este mismo abanico de posiciones era de 51 puntos y en 2016, de 67.

Por carambolas del destino, influencia de las restricciones propuestas desde la normativa técnica, cosas incomprensibles, o por lo que sea, el reinicio de esta campaña en Montmeló parece a todas luces mucho más interesante que en años anteriores. Hay más vidilla, como venía diciendo: el asunto está más ceñido, y sin duda lo disfrutaremos como jabatos. Por si pareciera poco, Pirelli estrena sus compuestos especiales...

Os leo.

2 comentarios:

fleichié dijo...

El pasado Domingo en las calles de Bakú , pudimos contemplar la última clase magistral de Fernando Alonso al lograr hacerse con un monoplaza pinchado al que logró domar y llevar hasta los boxes , controlándolo a pesar de que a medio camino le reventara otro neumático y tuviese que pilotar sólo con las ruedas del lado izquierdo .
Con el fondo plano destrozado y la zona derecha hecha puré , volvió a pista y  logró finalizar la carrera en un increíble séptimo puesto
Por mucho que algunos intenten rebajar su imagen , aprovechando la ignorancia de las masas .
Por mucho que intenten ensuciar su nombre con presuntos casos de corrupción inventados o que directamente no le atañían .
Todos los Reyes tienen que conocer el infierno . Pero por mucho que se intente minimizar su figura aprovechando los años que ha tenido que pasar en el averno con Dante y Virgilio , casi teniendo que arrastrarse con un puñetero tractor , Fernando Alonso es un coloso , un héroe épico en una era donde ya no quedan héroes y aún menos épica .
. Sucede a veces  que grandes hombres son olvidados con el paso del tiempo , a los colosos se les puede olvidar , pero a pesar de ello la Naturaleza tiende siempre hacia el equilibrio , y  justamente acaba devolviéndolos a su puesto en el pedestal del Olimpo , en el pedestal de la Historia , al lugar de donde nunca tendrían que haberlos bajado . Reaparecen con la misma fuerza , con el mismo resplandor .
Alonso es un genio de otra era que tiene que luchar , casi sin armas , contra hordas de mediocres armados hasta los dientes .
Y lo que para casi todo el mundo sería algo imposible de superar mentalmente , para el piloto español sólo es un reto más , y como un puto "Navy Seal" jamás se desconcentra , jamás se rinde , no se hace la víctima , sino que como lo que es , un puñetero coloso , realiza la misión encomendada y vuelve a casa con el trabajo cumplido .
Fernando Alonso es centímetro a centímetro , gramo a gramo , el mejor piloto , el más completo de todos los tiempos . Y sólo algunos envidiosos o simplemente ignorantes de mierda que pululan por ahí , pueden dejar de reconocer tal hecho .
Las circunstancias azarosas del destino le han negado hasta ahora alcanzar el vellocino de oro , el fabuloso tesoro que le distinguiría definitivamente como el mejor de siempre , el mejor sin discusión .
Ese tesoro ha sido usurpado desde hace años por mediocres de todo pelaje , que embutidos en premios y joyas se miran al espejo con la vana esperanza de ver la imagen de un campeón . Pero una sombra les acecha y el reflejo que reciben es el de un impostor , un presunto ganador que no ha ganado a nadie , que no ha derrotado al más poderoso , al verdadero número uno..... y que en una falsa gloria está usurpando su trono ..... el trono del más grande .
Y tiemblan como flanes , temerosos de que algún día de éstos , a su peor pesadilla le den por fin un arma a su altura , un arma con la que poder competir . Tiemblan porque saben que entonces , todos estos campeones de papel tornasol , no podrán esconderse y serán expulsados a patadas  de la sala del trono , y el más grande ocupará por fin su lugar .
El lugar del verdadero campeón , el trono del Coloso .
Le leo Maestro .

ramon carrasco dijo...

Olé!!!!