domingo, 27 de mayo de 2018

Daniel «El Batallador»


Después de la carrera de hoy no sé qué meteorito tiene que caer sobre Milton Keynes para que tiendan de una vez la alfombra roja a Ricciardo, le aten al proyecto, y bien atado; pasen del culo de Max hasta dentro de dos o tres hervores; y esto lo pido de rodillas y por favor: ¡que dejen de ningunear al australiano de una santa vez, porque Daniel brilla en la misma esfera que los mejores!

El Gran Premio de Mónaco tampoco es que haya sido como para tirar cohetes, pero ha evidenciado eso tan recurrente entre nosotros de «las manos». Manos ayer, en clasificación, y manos hoy, durante una prueba, en la que la posible fragilidad de la maquinaria Renault ha pendido como una Espada de Damocles sobre el RB14 número 3, que nos ha sobrecogido el corazón cuando hemos escuchado por radio a aussie junior anunciando que tenía problemas de potencia. Y manos, en definitiva, para sobreponerse a todo y llevar la nave a buen puerto.

Escribo rápido porque la Indy 500 ya está llamando a la puerta. Querría decir muchas más cosas que seguramente iré volcando negro sobre blanco esta misma semana. Pero aprovechando la fuerza de lo breve, quiero anotar esta tarde que Daniel Ricciardo no se merece el puesto de primero piloto ni un trato mejor que esa igualdad tramposa que le brindan Horner y Marko, porque se lo ha ganado con creces, y no esta temporada, sino desde que desembarcó en el buque insignia de Red Bull en 2014.

Segunda victoria en seis carreras. Tercer puesto en la clasificación de Pilotos, inmediatamente detrás de Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, casi cuadriplicando los puntos que ha conseguido en el mismo intervalo de tiempo su compañero Max Verstappen (72/19). El 67% del saldo de la austriaca en la de Marcas lo ha traído a casa él...

¿Es como para hacérselo mirar o no es como para hacérselo mirar, herr doktor?

Os leo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Como decía esta mañana, espero que mis ojos le vean algún día como campeón del mundo porque merecerlo lo merece de sobras.





King Crimson

chema dijo...

Vaya mierda de carrera, la ratonera de Mónaco no da para mas. Enhorabuena a Ricciardo y Redbull por llevarse una carrera en la que eran, claramente, muy lentos.

Lastra dijo...

Ricci es un crack, pero que ayer ganara esa "carrera" rodando en tiempos tan sumamente lentos no beneficia en nada a los intereses de la competición. No hay más que ver que los seis primeros llegaron tal cual partieron y a partir de ahí la cosa cambió porque el 7º se tuvo que retirar...

Es que ya no se ven adelantamientos ni por estrategias, todo quisque va a una parada y no hay variación posible, haya graining o haya viruela, todos a piñón fijo hasta el final porque si entras a boxes estás muerto.

En fin, doctores tiene la iglesia, pero para este servidor ya hace tiempo que el GP de Mónaco termina el sábado en la qualy... Salvo que el domingo llueva, claro está.

Erathor Elensar dijo...

Y, ..., precisamente, Ricciardo es el fruto de todo lo contrario de lo que ha sido VER.
Fogueo en equipo pequeño, un maestro en la sombra (Webber) sobre la parte más oscura del "negocio", ascenso por méritos propios y consecución del calificativo de "futuro campeón del mundo" por méritos propios, no porque interese al negocio.

La última trayectoria que se vió así, fue la de ALO; la anterior, la de SHU.
El problema es RedBull, Mercedes, Ferrari, la FIA, y la herencia y el maldito marketing. Se empeñan en vender productos (pilotos), expectativas, pseudo-emociones, sin tener un producto.

Luego llega la carrera del domingo y pasa lo que pasa...

Vendamos a ALO, HUL, PER, SAI, REN, MCL, FOR, SAU, incluso, WIL... y veríais...

Y por mucho que me digan, HAM siempre será Haimito y VET siempre será "el Sebas"...

Ale...