domingo, 18 de diciembre de 2016

La tasca


Escribo una media de 500 palabras por entrada. Si contemplamos que cada una de ellas está compuesta por 6 letras como promedio, son unas 3.000 por texto. Y si sumamos los espacios porque en tipografía también cuentan, digamos que me meto entre pecho y espalda unos 3.500 caracteres por texto publicado, cantidad que dividida entre los 140 que permite Twitter por publicación, me pone en que debería escribir 25 tuits para venir a decir lo mismo, aunque arriesgándome a perder el hilo en su confección, y desde luego, a que los lectores se aburran de lo que digo a partir de la cuarta entrega, y, obviamente, dejen de leer...

Aunque pueda parecer lo contrario, no estoy sacando pecho como bloguero: estoy confesando mis carencias y animando, de paso, a que quien sea capaz de escribir 25 tuits en una mañana, por ejemplo, se anime a exponer su criterio, opinión o razones, en una entrada de un blog, suyo a poder ser. No es difícil, en serio.

Soy consciente de que hay demasiado blog pululando por la red que sólo sirve para dar barniz de diginidad a quien lo  inició en su día, pero terminó abandonándolo como quien arrincona un regalo de Reyes porque en la cuarta jornada de juego se le acabaron las pilas. Sospecho que se liga más incorporando al curriculum una referencia a un blog personal, pero es sólo una sospecha, aviso, aunque cuando alguien —y han sido muchos— me pregunta cómo empezar uno, siempre le digo lo mismo: cuenta en él lo que te pida el cuerpo y no te arrugues nunca, y si alguna vez flaqueas, vuelve a contar lo que te pida el cuerpo con la intención de no arrugarte jamás.

En cierto sentido, los blogueros somos el cuerpo de elite peor pagado del mundo. De mi tanda del haciéndolo a puro huevo sólo quedamos en pie, que recuerde ahora: Charly, Paulo, Manuel Andrés y yo, lo que certifica la creencia popular de que se vive mejor en Twitter. Faltaría más, es una obviedad como la copa de un pino. En la red del pajarito todos somos sabios, poetas y artistas...

Llega gente nueva, pero las bajas han sido numerosas no, lo siguiente. Las pérdidas en combate... inenarrables. Por cada uno de nosotros que sigue en el aire y con munición para continuar disparando, se cuentan cincuenta o sesenta que lo intentaron con desigual fortuna. A unos los abatieron sin haber logrado despegar. A otros los tumbaron al poco de haber iniciado el vuelo. También hubo quien cayó bajo fuego enemigo, o no consiguió volver a la base porque se acabó el combustible de su aparato... Es duro de asimilar, de explicar y de defender ante unos tuiteros que no saben afeitarse pero han visto la guerra de lejos o en los telediarios, o en Youtube, pero juran que saben de ella ante la Biblia.

Lleváis razón, ¡coño! Ésta es una actividad crepuscular que no lleva a ningún sitio, indicada sólo para románticos a los que no les arruga la posibilidad de participar en un buen dogfight. Pero por favor, ahorraros lo de que nos hemos montado una tasca para parroquianos, y recordad de paso, que es sumamente fácil enfrentarse a la exposición, al nudo y al desenlace en un texto, cuando en una mañana de vuestras complejas vidas, os mostráis capaces de escribrir 25 tuits de 140 carateres cada uno, lo que da, si no me fallan las cuentas, para 500 palabras, más o menos, y para un momento irrepetible donde cabe la reflexión.

Y, sobre todo, dejad de quejaros porque el mundo sigue a su bola mientras desperdiciáis vuestras energías en Twitter, y pasaros de una puta vez a los blogs para degustar plenamente lo que significa hacer bolos en territorio comanche.

Tal vez no sea el medio adecuado, pero como insinuaba hace unos párrafos, aunque no tengo muy claro que no se ligue mucho siendo bloguero, lo que sí es seguro, es que una rehala de imbéciles encontrarán en una línea de las que escribáis, la razón para crucificaros por activa o por pasiva. Y eso mola, y con eso sí que se liga. Lo doy por cierto y comprobado...

Os leo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

👏👏👏👏👏

Tadeo dijo...

En el último párrafo das en la diana. No buscan argumentos, buscan errores por donde meterte mano. Desde un error ortográfico hasta un error de temporada, cualquier cosa es buena para echarte a los perros encima.

No deberías sorprenderte, en el Ak-47 tienes más muescas que rallas el lomo de una cebra, y sin embargo te sale tu alma de adolescente cada vez que viene el tonto de turno a buscarte los errores en vez de un argumento con el que poder hablar, discutir o simplemente intercambiar opiniones. Por eso tweeter es más facil, no hay que razonar porque en 140 caracteres no sale un pensamiento poliédrico, solo una idea lineal.

La inteligencia se define en algunos sitios cómo la capacidad para intercomunicar neuronas. Para una línea poca capacidad se necesita, para un texto mucha más, y eso les duele, no son capaces de hacer lo mismo sin errar en cada línea o en cada argumento.

Ánimo, mañana es lunes y deja ya de llover de una puta vez, quizás aun no salga el sol, pero si no es mañana, será el lunes.

Saludos

germansp dijo...

👏👏👏👏👏👏👏👏💪💪💪💪

Unknown dijo...

Gaylesfollen

#adelantesiempre

Anónimo dijo...

No olvides que el antialonsismo y toda esa gente twitera se ha cargado muchos blogs que eran buenos.El blog delorean,o el otro de ruedaquemada que empezo hablando de historia y acabo entre el fuego cruzado.Se sabe porque se fueron......

Markus J dijo...

Pues me ha parecido interesante tu blog ya que lo que suelo leer últimamente es pura notícia y artículos. Pero he de decir que me cuesta encontrar gente a la que seguir porque expresa sus sentimientos y narra sus vivencias y sobretodo fijándose en la ortografía, porque leer algo bien escrito me da como el toque de desgustación de un manjar. Te doy las gracias por el blog. Y tienes un nuevo seguidor. Pronto me abriré un blog contando vivencias personales sobre lo que he podido mejorar en mi vida gracias verdaderos libros de consejos (de ámbitos diferentes). Un abrazo y estamos en contacto.