jueves, 12 de marzo de 2026

Voyage voyage


Vaya por delante que, a estas alturas tan tempranas de la película, resulta igual de bobo negarle el pan y la sal a Ferrari como apostar a que la italiana logrará uno o los dos mundiales que hay en litigio, aunque se percibe tanta anglofilia perversa en el ambiente que bien merece que eche el ratito tratando de atemperar el ánimo de Óscar, el pequeño Adrián de mis tardes con Ernesto. Así que por él y por la memoria de Iron, y también por Xavi Català y la ocurrencia que tuvo de quitarme casi treinta años de encima rescatando a Desireless.

Como es de sobra conocido, este año no he me he metido a hablar de los monoplazas antes de que comenzara el lío, básicamente porque el cuerpo no me daba el mes pasado, lo que no implica que no los haya acariciado a todos con mimo, como solía hacer hasta hace nada.

Y bien, el SF-26 ha sido uno de los bichos que más me han gustado, y ello contando con que la de Maranello sigue cagándola de manera notable cuando rehuye el rojo dominante y escoge librea homenajeando a esto o a esto otro. En fin, sí, me han gustado las soluciones adoptadas en el cacharrillo, sobre todo en la parte baja de los pontones y en la zaga, lo que abre un amplio terreno para la esperanza que espero no chafen las recurrentes peoras a las que nos tiene acostumbrados la rossa.

Otra cosa son las estimaciones que podemos hacer con tan pocos datos, y es que, a ver, hasta las vacaciones del verano vamos a estar metidos hasta el cuello —todos los equipos menos Mercedes AMG—, en poner a punto las unidades híbridas y permitir que los pilotos se acostumbren al Reglamento Deportivo y los caprichos de Liberty Media y la FIA. Luego, así, a ojo de buen cubero diría que, cuando tengamos el empuje asegurado, entraremos de lleno en el territorio de la aerodinámica y ahí sí, ahí mis apuntes cobrarán más sentido.

De momento la plataforma Tipo 067 está trabajando correctamente, y tanto Charles como Lewis parece que han hecho los deberes en cuanto a saber manejarla dentro de los rangos de eficiencia que se han marcado. En líneas generales, diría que la cosa va razonablemente bien, incluso desconociendo cuántos segundos permanecen guardados a la espera de las siguientes evoluciones y cómo tratará el SF-26 las gomas cuando el conjunto rinda a todo trapo.

Hasta entonces, Forza! Os leo.

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