lunes, 13 de diciembre de 2021

Ya nos lo contará Netflix

Un Mundial que concluye añorando a Charlie Whiting y elevando a Anthony Hamilton a categoría de ejemplo, parece cualquier cosa menos antológico, apoteósico, sublime, o cualquiera de los epítetos grandilocuentes que están arrasando en redes sociales. Patricia Hearst también mostró una complicidad exaltada con sus secuestradores del SLA (Symbionese Liberation Army), pero ella sufría de Síndrome de Estocolmo.

Mi edad me impide caer tan bajo de regalarle lisonjas a los impenitentes buscadores del drama en pista y sus mamporreros. 

Los relojes averiados aciertan igualmente la hora un par de veces al día y, honestamente, considero que la Fórmula 1 la ha clavado esta vez por pura chiripa. Lo dilatado del calendario ha tenido mucho que ver, sin duda; por supuesto lo correoso de ambos contendientes al título también ha tenido su protagonismo, tanto en el de Constructores como en el de Pilotos, pero un campeonato en el que los dos mejores equipos han sacado un 40% de puntos más que el resto juntos (1.399 frente a 1.008'5), no me parece muy exportable que digamos.

La desigualdad ha vuelto a ser la norma y éste sigue siendo el pecado capital todos los años, y da igual cuándo lo leáis porque, salvo milagro, en 2022 adoleceremos de lo mismo. En sintonía con el enfrentamiento entre dos escuderías de ocho, y desde el minuto uno, el paisaje se nos ha reducido considerablemente y había que ser un artista para colocar opiniones o análisis que no tuvieran que ver con lo que dictaban la escaleta y las prisas.

No pretendo extenderme. Imaginemos por un momento un Mundial de Fútbol en el que, en todas sus fases, la inconsistencia del Reglamento quedara al descubierto, donde los árbitros sacasen tarjetas amarillas al tuntún y las rojas las guardaran para acompañar ramos de flores; donde un partido pudiese acabar poco menos que tirando una moneda al aire porque llovía torrencialmente; donde nadie fuese expulsado del campo a pesar de las amenazas recurrentes de quien tenía potestad para apretar el gatillo, donde el entrenador de un equipo, o de los dos litigantes, podía indicar qué era falta y qué no. Donde se disputase una final que comenzó con un clarísimo fuera de juego que la autoridad no consideró castigar, y terminó con la misma autoridad buscándose un lío con tal de no llegar a la tanda de penalties...

Deportivamente hablando, 2021 ha dejado muchísimo que desear, y, sinceramente, recuerdo temporadas más atractivas donde se podía hablar de Rubens Barrichello o de Pastor Maldonado porque no existía la urgencia que nos han metido encima.

En cuanto a espectáculo sí. 2021 ha sido un show soberbio, brutal, como no se ha visto en años. Pena que esta perspectiva nos acerque a los parámetros que usa Josep Pedrerol a la hora de definir la composición de sus programas. Follón, pasillos, despachos, a poder ser algo de hospitales, rencillas no resueltas, debates interminables sobre la aplicación de la norma. En una palabra: espectáculo a raudales.

No me gusta este tipo de Fórmula 1 a pesar de que los ancianos y sabios del lugar afirmen que siempre ha sido así mientras te meten tres frases de Paulo Coelho y asertos del tipo «no sirve menospreciar al rival porque desmereces el logro de tu defendido».

¡Al carajo la hipocresía! 2021 ha resultado diferente porque para una vez que tenemos competencia equilibrada ha acabado perdiendo el elegido, como en 2007, en 2016 y ayer. Podría preguntar en voz alta por qué la Fórmula 1 no busca la igualdad de oportunidades como raíz del show, pero como os pasa a vosotros, sé la respuesta y esbozarla supondría pecado de cacofonía. Nos la ahorramos, ¿no?

Whiting, daddy Hamilton y el Síndrome de Estocolmo, y mañana más y mejor, que DAZN anuncia unas cifras de escándalo, y, a la hora de la verdad, Netflix nos lo explicará mejor.

Os leo.

9 comentarios:

Aprendiendo.. dijo...

Pues así es. La diferencia entre RB y MB ha sido brutal, y espero que el Reglamento de 2022 sea un correctivo para ambas, igual que lo fue el de 2009 para Ferrari y McLaren. Desde ese año solo ganan MB (brawn) y Red bull, ya va siendo hora del otro.
Lo de la aplicación del Reglamento, no me extraña. Es lo que pasa cuándo el que hace la ley es el mismo que juzga. Imagínese que las Cortes Generales (Congreso y Senado) hicieran las leyes, y también juzgasen. Ostentarían 2 de los 3 poderes del Estado, y eso, inevitablemente conlleva arbitrariedades, pues más allá de aplicar la norma, siempre barrerán para casa o en favor de quien les interese. Y esto es lo que pasa en todos los deportes, el poder legislativo y judicial lo tienen los mismos, por lo que, no me extraña tanto esas inconsistencias de la FIA.
Por último, creo que para el show, hubiera sido mejor sacar bandera roja, y tener 4 vueltas de Max y Lewis juntos a tortas, que lo que vimos.
Es indudable, que la decisión de la FIA fue reflejo de la inconsistencia que ha caracterizado esta temporada, y la argumentación para rechazar la petición de MB sobre el procedimiento de SC es de risa, pues hacen inútil otra norma, lo cual, en una coherente interpretación nunca puede pasar (o al menos en Derecho, soy jurista). Tampoco explica el porqué de la primacía de una norma, el 48.13, sobre otra, el 48.12, estando ambas en el mismo artículo, sin que se indique la primacía expresamente entre ellas. Además, conforme a un principio de especialidad, vigente en nuestro Derecho (como Principio General del Derecho, y de modo expreso, en el Código Penal), la reanudación a la vuelta siguiente del doble, es más particular que el 'safety car in this lap".
En fin, se podrían currar un poco más la excusa. Ya no es una crítica al resultado, sino a la FIA. Tampoco merece la pena tantos devaneos, pues como he dicho antes, es lo que pasa cuándo una misma institución tiene tanto poder: arbitrariedades. Por ende, mientras siga así, y no sean instituciones separadas las que hagan y las que apliquen el reglamento, seguiremos con estas cuestiones.
Un saludo!

Interlagos dijo...

Sublime entrada. Este es el mejor análisis de lo que es ahora mismo la F1.

Grande Josetxu!!!

Cao Wen Toh dijo...

A Netflix le va a quedar el docudrama de este año pelín raruno: el protagonista se ha negado a pasar por el plató de entrevistas por no tener que reírle las gracias al antagonista. Y aún así la realidad les ha regalado un guión holliwoodiense. Este año sí quiero verlo, más que nada por saber cómo solucionan (o no) los agujeros.

Josemi dijo...

Aprovecho este excelente post para contar mis dramitas y mis tontadas.

Vaya por delante una cosa. No vi la carrera en directo. Ciudadano H se fue largo, se dio cuenta que había sido superado y decidió que la curva era una recta y eso ni siquiera era digno de ser investigado. Es posiblemente el mayor tongo que he visto en el deporte en mi vida, y mira que he visto deportes y he visto tongos.

En ese momento decidí que esto no valía la pena, que desde Ascari hasta Bianchi habían muerto por una payasada. Tengo poco tiempo, cambié a hacer otra cosa mas productiva. Ya veremos si vuelvo.

Luego por la noche me entere que Max habia sido campeón y entonces supe que algo que no era ni medio normal había pasado. Vi la carrera un poco en Fast Forward y os comento mis "teorías"

Creo que cuando Hamilton decidió saltarse la curva aceptaba que iban a sancionarle un poco, que iban a echarle 5 segundos pero no iban a hacerle devolver posición. Por eso se preocupaba de la diferencia. Evidentemente Hamilton tenia el pepino® y podía sacar a Max 5 segundos, 10 o los que hiciera falta siempre que no le tuviera delante o detrás tocando los perendengues. Como encima no le sancionaron, estoy seguro que se iba descojonando el solo en el cockpit.

Evidentemente ya vimos que en condiciones normales era imposible alcanzar al pepino®. Checo supuso un problema mayor de lo previsto, ya que parece que los RB salieron con unos settings no habituales en ellos y eran difíciles de pasar en recta, pero ni aun así peligraba lo mas mínimo la victoria.

Pero paso algo no extraordinario en si, pero que empezó una cadena extraña de sucesos. Latifi se piñó y había que hacer algo. Masi no tenia otro remedio que tomar una decisión, había un coche ahí en medio, no se podía mirar para otro lado. Pero no era un accidente catastrófico, no se justificaba acabar la carrera, e incluso la bandera roja era exagerada. Se había sacado en carreras anteriores, pero creo que en situaciones mas graves donde se podía justificar que había que arreglar protecciones y tal.

Por otro lado la bandera roja era una decisión arriesgada. Hamilton podía cambiar sus ruedas, pero Max también. Se entraba entonces en una salida donde con Max mas encendido que el volcán de La Palma podía pasar cualquier cosa en la primera curva o luego en una carrera a tope total al sprint. Si se sacaba bandera roja, MB se lo iba a tomar como una ofensa, como lo había hecho en alguna carrera pasada.

Así que se saco coche de seguridad. ¿¿Era la opción inicial que la carrera acabara detrás del safety?? Quizás si, quedaba feo, sin duda, pero se podía justificar.

Ojo, tal y como estaban las cosas, si hubieran hecho entrar a Hamilton hubiera perdido seguro posición, y si la carrera acaba detrás del safety, que parecía lo más probable, Toto hubiera sido el mayor asno de la historia. Lo siento, que entrara Hamilton a box no era una opción en ese momento.

Pero cuando parecía que todo iba a acabar así, a Masi le entraron las prisas. La carrera se podía reanudar, vamos, la carrera se debía reanudar. Masi no tenia tiempo material de mover todos los doblados, el mismo lo dijo, pero rompió su forma de actuación de toda la temporada y misteriosamente una vuelta después movió el culo a velocidad supersonica para moverlos y lograr que hubiera lucha. Sucede en ese momento el extraño jejeje de Alonso.

Lo demás es historia, aunque ojo, incluso con unos duros gastados y fríos el pepino® no se quedaba atrás respecto al RB.

Yo creo que Hamilton tiene razón, alguien "manipulo" a Masi. Y creo que no fue a nivel de Toto o Horner, siendo suficientemente vergonzoso lo que vimos. Alguien con poner real, alguien jefe del jefe de los que estaban ahí decidió que debía haber lucha y dio las ordenes para que Masi hiciera lo imposible para que hubiera lucha.

¿ultimatum de RB a la FIA?¿liberty?¿los saudies?¿la reina?¿bernie?¿otra persona que entendía un poco de negocios? No se quien fue, pero la Formula 1 salvó la cara y todos le debemos estar agradecidos.

Anónimo dijo...

Me ha gustado esta opinión, que no es sobre Fórmula 1 sino sobre el modus operandi de los dueños de empresas como la F1

https://www.esdiario.com/deportes/18530337/abu-dhabi-y-los-peligros-del-deporte-espectaculo.html

Erathor dijo...

Totally agree...

Tadeo dijo...

Una teoría nada descabellada

Saludos

Unknown dijo...

Yo tuve la misma sensacion viendolo en directo. Massi ya iba a dejar que la carrera terminara bajo el safety car, pero recibio llamada de alguien que le dijo que eso no podia terminar asi. De ahi las prisas de repente de mover los doblados. A Mercedes le quitaron el caramelo en el ultimo segundo, y por eso bramaba Toto. Luego Lewis estuvo torpe, ya que aun con ruedas gastadas podia haber ganado, pero de jo la puerta abierta y se le colo Max. No aprendio nada de la defensa que le hizo Checo, de como cerrar huecos y como aprovechar los que deja el adversario. A Max le abrio la puerta de la cochera cuando le adelanto.
Lo mejor son las lagrimas de los britanicos. Siempre habalndo de fair play cuando las cosas se les tuercen, pero callando como putas cuando salen beneficiados. Dulce desenlace!!
Y eso que no me gusta Max.

Tadeo dijo...

Pero es de una hipocresía máxima. Decir que en el fútbol no se adulteran arbitrajes, competiciones y resultados para beneficiar al Madrid y al Barcelona es esconder la realidad.
Solo te recuerdo la Supercopa que habiendo ganado la Copa el Valencia, se desplazó a Arabia Saudí y se cambiaron las normas de la competición para que la jugarán Madrid y Barcelona.

Saludos