La verdad es que me las prometía felices a la vuelta de mis pequeñas vacaciones [Volver...], y tenía incluso pensado columpiarme un poco con todos aquellos que nos habían señalado con el dedo desde fuera de España por hablar poco de Palou pero, al cabo, apenas tuvieron palabras ante la quinta Astor Cup del barcelonés.
Pato O'Ward se había calzado las dos de Milwaukee y el mundo resultaba inspirador hace tan sólo una semana.

