jueves, 14 de mayo de 2026

La broma de ganar en los despachos


La broma ésta sobre la que voy a echar el ratito esta tarde no es una chanza, un chiste o una burla divertida, ¡ya quisiéramos!, sino un molusco lamelibranquio marino con aspecto de gusano, con sifones desmesuradamente largos y concha muy pequeña, que deja descubierta la mayor parte del cuerpo, cuyas valvas funcionan como mandíbulas y perforan las maderas sumergidas, en las cuales excavan galerías, y causan así graves daños en las construcciones navales...

Sí, tal como van y vienen las escasas noticias que tenemos sobre Fórmula 1, podríamos decir que el deporte está abromado (dicho de los fondos de un buque: afectado por la broma) y, en consecuencia, no va a haber nadie que lo salve.

Admiro a los que creen en los milagros —manda narices esto, con lo creyente que he sido en estas cosas—, pero Wolff no parece mostrar intención alguna de renunciar a la ventaja que mantiene su escudería en este inicio de temporada, de manera que el resto se han ido sumando a una dinámica que consiste, por un lado, en hacer ver al aficionado que se está intentando y se tienen en cuenta sus quejas, y por otro, en asumir que tal vez sea mejor parecer idiota que admitir públicamente que toneladas de euros ya van camino del excusado en ordenada fila india.

¿Quién saldría beneficiado de este estado de cosas? Hombre, no creo que tardásemos demasiado en coincidir todos que Brackley tiene el mayor número de papeletas para hacerse con el papel. 

A ver, contaminado el espíritu del ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities) por la urgencia del cristo que hay montado actualmente, con un horizonte que atendería al retorno a los motores atmosféricos quizás en 2030 o 31, pasando previamente por el artero 60:40 en el modelo de hibridación que se prevé a partir de 2027, Mercedes AMG se postula como esa gran beneficiada de la que hablaba en el párrafo anterior, y aquí resulta normal que Toto esté intentado sacar tajada de la que, con la tontería, les está cayendo y les va a caer a sus rivales.

Es normal, ya digo, lo que no lo parece tanto es que hace escasamente cinco meses, el austriaco era firme defensor de la propuesta que ya ha naufragado [Wolff insiste: los F1 2026 pueden llegar a 400km/h… teóricamente], y ahora se ha sumado como si nada a la moda de los V8 [Mercedes, Ferrari y Red Bull se pronuncian sobre la vuelta de los motores V8 a la F1 en 2031]. Hay trampa, obviamente, y nosotros somos los rehenes.

Las Normativas no se elaboran de un día para otro, vaya por delante. La que nos afecta en estos momentos comenzó a negociarse antes de que Brixworth abandonase la Formula E a finales de 2022 [Normativa 2026: V6, coches más pequeños y combustible 100% sostenible]. FIA la publicitó en 2023 y Liberty Media mostró la propuesta a mediados del 24 [Revolución en la F1: Así serán los coches de 2026]. Lo que quedaba de aquel año y 2025 se invirtieron en pulir los detalles.

No me extiendo. Entre 2022 y 2026 hay casi el mismo espacio de tiempo que entre 2026 y 2030. Ahora bien, Audi tenía previsto ser plenamente competitiva en 2029 [Audi quiere luchar por las victorias en la Fórmula 1 a partir de 2029], y Cadillac también [Cadillac confirma su hoja de ruta: motor propio sí o sí en 2029], pero Toto se las ha quitado de encima a las dos, como posibles oponentes, manteniendo una posición cauta, según nuestros especialistas [Wolff ataca a críticos de la F1 2026: «Deberían esconderse»], aunque muestre cerrojazo absoluto ante la única medida que permitiría que las inversiones realizadas tuvieran su compensación sobre la pista en un plazo razonable [Wolff sugiere que sólo Honda debe aprovechar el ADUO en la F1].

Me quito el sombrero ante las maneras del vienés, pero llevo francamente mal que se le llene la boca hablando mal de la política en el paddock [Wolff: «Mercedes no debe distraerse con la política de la F1»], ya que, si hay alguien que la hace en F1 es él, aunque afirmarlo suene a broma.

Os leo.

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