domingo, 10 de mayo de 2026

Lundgaard y Arrow McLaren


El Grand Prix of Indianapolis en la modalidad rutero, nos deparó, por un lado, la victoria de Christian Lundgaard, y por otro, el desinfle de las expectativas depositadas en un nuevo triunfo de Álex Palou después de que el español consiguiera la pole y dominara de cabo a rabo el fin de semana antes de la carrera, claro.

Entre los cambios de horario por las circunstancias meteorológicas y una rotunda velocidad de 202'588 kilómetros por hora en clasificación, nadie en su sano juicio podía imaginar que el Road Course de Indianápolis se le escapara al catalán, pero un desafortunado titubeo de las autoridades deportivas a la hora de decretar un Caution de libro, acabó certificando el funesto milagro, aunque, como de costumbre, no conviene que adelantemos acontecimientos.

Palou arrancó bien y supo materializar su pole position acumulando una interesante ventaja sobre sus perseguidores conforme transcurrían las primeras vueltas. Eso sí, a cola del Ganassi número 10 se desataba un caos que, a la postre, acabaría por configurar el estado de ansiedad en que se desenvolvió Dirección de Carrera toda la prueba. Rosenqvist se pasaba en frenada y tocaba a O'Ward, Newgarden descolocaba a Dixon, quien, a su vez era golpeado por Collet... En fin, no hubo desgracias humanas ni mecánicas, pero la primera Yellow de la jornada puso muy nerviosa a la cúpula directiva de la cita, a pesar de que sobre esto no hay pruebas, pero tampoco dudas.

Lundgaard hizo de víctima en este primer episodio, aunque fue Kirkwood quien supo sacar tajada a pesar de que Palou seguía yendo a lo suyo, inalcanzable en aquel instante.

El primer paso por el pit lane se concretó entre el giro 15 y el 21. El caso es que en el 22 a Alexander Rossi lo dejaba tirado su unidad híbrida y se decretaba un Caution que no se consolidaba como total sino como aplicable sólo en la sección en que había quedado varado el monoplaza del estadounidense. Aquí surge el lío que hacía astillas a nuestro compatriota, que seguía en cabeza.

Temerosa de afear la carrera con continuos periodos de amarilla, Dirección de Carrera equivoca a los teams tomando una solución que no suele ser la habitual, y el caso es que pica en la celada hasta el Tato. Boxes cerrado hasta que la serpiente multicolor se reagrupe. En la apretura de pits intento desesperado por reavituallar y cambiar gomas, Ganassi que pierde un tiempo precioso mientras se aclara de lo que está sucediendo, y Palou que agota su buena suerte...

Dirección de Carrera opta finalmente por anunciar el Caution que debería estar vigente al menos un par de vueltas antes, pero ya es tarde para todos.

En la resalida el fregao atiende a otros protagonistas y Lundgaard es uno de ellos.

Kirkwood se postula en esos momentos como el piloto a batir. Palou está sentenciado a pesar de que Ganassi adelanta su segundo paso por el pit lane. Nada que hacer. A Kyle lo mata su propio equipo pero, en cambio, Christian Lundgaard ve opciones donde no las ve nadie.

El último relevo resulta frenético. El danés se pone a menos de medio segundo de David Malukas, y en la 67 de las 85 vueltas propuestas, lanza un ataque quirúrgico y desesperado que lo acaba poniendo líder de la carrera. Lungaard ve primero la ajedrezada, seguido por Malukas y Rahal, respectivamente. Detrás, Newgarden y Palou cierran el Top Five, y por este orden.

Os leo.

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