miércoles, 19 de agosto de 2020

Less wolves


No sentaron bien ni a Brackley ni a la prensa afín las modificaciones que implementó Pirelli en sus ruedas para el Gran Premio del Septuagésimo Aniversario. Con el Gran Premio de España ha habido una especie de tregua debido a que se han usado los compuestos más duros (C1, C2 y C3), pero Mercedes AMG sigue en guardia por cómo se desarrollan los acontecimientos ya que en Spa-Francorchamps y Monza se volverá a usar la gama estándar de esta temporada (C2, C3 y C4), y es casi seguro que la milanesa se cuide en salud y aumente las presiones. 

La hexacampona del mundo se queja preventivamente y el hexacampeón también, y su guardia pretoriana amplifica estas protestas desde sus columnas y páginas en los medios, desde luego en redes sociales, porque a ver qué va a pasar si Pirelli juega demasiado y compromete la comodidad de la británica y su primer espada...

No creo que pase nada excepcional, la verdad. Mercedes AMG tendrá que currárselo un poquito más que de costumbre pero va a seguir amasando números, lo doy casi por seguro. Red Bull sí lo va a agradecer, y Ferrari posiblemente, pero en líneas generales podemos decir que no hay más lobos en el horizonte que los estrictamente necesarios.

Lo hemos hablado otras veces: un aumento de presión en un neumático significa una modificación en su huella. Normalmente reduce la superficie de contacto entre la goma y el asfalto y además tiende a trasladarla de su posición idónea, lo que complica algo las cosas porque afecta a la tracción y la frenada y puede llevar a que se origine el temido blistering (sobrecalentamiento del interior de la rueda, lo que genera ampollas en la banda de rodadura o deformaciones de la estructura), y puesto que los compuestos forman parte de las suspensiones y resultan imprescindibles en la recuperación de energía a través del MGU-K, pues eso, Brackley no quiere enfrentarse a eso, menos sabiendo que Milton Keynes se maneja mejor en estos entornos.

Ya digo que sigo pensando que la de Toto Wolff puede con eso y con todo lo que la echen. No obstante, me produce un poco de gracia que sea Mercedes AMG (precisamente) la que se queje, puesto que, en principio, y como vimos en la segunda de Silverstone, que los demás equipos gocen de una ventana de oportunidades extra viene bien al espectáculo. Otra cosa es que deje pasar la ocasión de volver a cargar sobre la prensa pesebrera y sus adalides, ya que son capaces de aburrir a un rebaño de ovejas con sus lacrimógenas escenificaciones.

Otro gallo nos cantaría si Pirelli se dedicara a hacer gomas para el show pensando en todos y no sólo en los escogidos para la gloria, pero, en fin, mientras amanece este i´dilico paisaje que acabo de esbozar, mejor aplaudimos que la italiana siga jugando con las presiones y que la FIA haya decidido terminar con el «modo fiesta». No sé si lo agradeceremos mucho o poco, pero seguro que nos tira menos dormir la siesta.

Os leo.

1 comentario:

Antonio L. dijo...

Mercedes está tan acostumbrada a ganar sin competencia, que a la mínima se pone a berrear como un bebé al que le han quitado el chupete. No les basta con los seis campeonatos de marca y pilotos que se han calzado, si por ellos fuera "de aquí hasta la eternidad........".

Me parece que la F1 se rige por el lema ¡tonto el último! y para ser el primero que es lo que mola, mejor ventaja apabullante que ventajita.

En defensa de Mercedes, no termino de ver como después de seis años, seis, los demás motoristas no se hayan puesto al nivel de la teutona. Ferrari lo intentó con la ayuda de su "aceite mágico", pero el resto de motoristas se mosquearon y se acabó el invento.

Y digo yo..... ¿no debieron mosquearse cuando en los albores de la redacción de la actual reglamentación técnica de motores dejaron al zorro (Mercedes) al cuidado de las gallinas?.

Un saludo de un alonsista.