martes, 30 de diciembre de 2014

Ibuprofeno en Woking


Nos quedan dos echados para que 2014 se vaya definitivamente a tomar por el saco. Sin embargo, el mes de diciembre, tradicionalmente malo en cuanto estadísticas y Fórmula 1, nos regala a los bobos de Nürbu, como nos denominara gentilmente la chica de la curva, un espectáculo de colores que preludia un 2015 volando mucho más rápido y más alto que en otras ocasiones.

En lo personal, confieso que debería haberos dicho que desde el sábado pasado sobrellevo una costilla flotante que busca reacomodarse en su sitio tras ser desubicada de su alojamiento en un estornudo vasco, que amén de permitirme ver las estrellas, las constelaciones y el punto exacto del universo donde comenzó el big bang, estuvo a punto de hacerme perder el sentido como si un hacha me partiera literalmente en dos.

Bien mirado, tampoco habríamos perdido nada si yo hubiese dejado en el lance, el poco tino que me queda. Mal mirado, está bien eso de saber que uno mismo puede autodestruirse en un descuido, a poco que las circunstancias acompañen, ¡ojo! Mirado de soslayo, me resulta edificante saber que puedo seguir haciendo las cosas que me gustan como escalan las pendientes los ciclistas tocados, o como manejan sus monoplazas los pilotos que no están para conducir...

¿Qué sería del deporte sin el sufrimiento? Seguramente nada. El dolor, sea físico o mental, forma parte de todo eso que hace de la actividad deportiva una experiencia diferente a las demás. Hay que arrear contra viento y marea, conocer los propios límites y los de los rivales y cuando toca, hay que superar la debilidad para que nadie note que luchas en dos frentes a la vez.

Tengo ventaja en este aspecto. Acumulo en mi historial algunos cólicos nefríticos y sé perfectamente lo que significa llevar el enemigo dentro, lo que no impide que a pesar del ibuprofeno y el calor paliativo que en estos momentos me rodea el plexo solar, os confiese también, que muestro en las últimas horas un miedo irrefrenable y profundamente infantil, a toser y por supuesto a estornudar. Duele, duele mucho aunque ahora lo haga puntualmente, pero lo que más me duele es la inseguridad de que no pueda controlar esa tontería que hacemos un montón de veces al día, pero en la que no reparamos hasta que una miserable costilla y la musculatura circundante, hacen de lucecita de alerta.

Y aquí que vamos. McLaren es nuestro próximo hábitat, pero si hacemos caso a lo que hemos vivido durante estas últimas temporadas, casi habría sido mejor quedarse en Ferrari ahora que ha venido Arrivabene a dirigir el cotarro (es un decir, no me lo toméis a mal). La de Woking ha ido como el culo desde que la dejara aparcada Fernando en 2007. Ha habido repuntes, pero en general, sería iluso pensar que la de Boullier resulta a día de hoy una perita en dulce.

Está por ahí la unidad de potencia de Honda, pero queda mucho trabajo y mucho estornudo por delante antes de que comencemos a ver los brotes verdes. En la actualidad, el futuro inmediato se llama Mercedes AMG y Dios quiera que me equivoque, podríamos darnos con un canto en los dientes si empezamos a disfrutar de lo que nos toca en el Gran Premio de Australia 2015.

Quiero decir con todo esto que nos queda un camino largo por delante, que no conviene hacer caso de los cantos de sirenas y que el mayor pecado que podríamos cometer, sería pensar que ya está todo hecho por haber abandonado Maranello.

Calmantes cada ocho horas, calor sobre la zona afectada pues no se perciben hematomas y paciencia, mucha paciencia, hasta que podamos volver a estornudar o toser como cuando no sabíamos que una puñetera costilla podía hacernos la vida imposible. Eso es lo que recomiendo.

Os leo.

6 comentarios:

GRING dijo...

Yo, qué quieres que te diga, sólo creeré cuando meta la mano en el costado. No me vuelven a pillar en otra.
Feliz 2015 para todos. Y que sea lo que xxxx quiera.

Saludos!!

Anónimo dijo...

Ánimo Jose. Poyadas de esas que duelen, que son tontás se miren por donde se miren y que, encima no podemos responsabilizar a otro que nosotros mismos, buff... varias.

Así que, Adelante Eorlingas!

Y McLaren, sííí, susto y grande, pero, qué íbamos a preferir? Mueete?

Urte berri on denori

ABB

Erathor Elensar dijo...

Después de tantos años viendo F1, empecé pequeñito con 12 años en los tiempos de Senna y Prost,- todavía no peino Canas como el Orroe ;P - sólo fío en mis expectativas a una cosa, sobre todo, en los últimos 10 años.

Malasia.

La pre-pretemporada son todos fulas: sobre todo McLata y Ferrari que venden una de espíritu que no veas.

En pretemporada no suelta prenda de su rendimiento ni dios. Ni para bien, ni para mal.

En Australia la carrera es totalmente atípica: circuito no aerodinámico - acelera, frena, acelera, frena - con lo cual no te puedes fiar de quién va bien o quién no va.

Malasia: curva rápida, curva lenta, rectas, apoyo. Ahí está la verdad. Sabes que el coche que vaya bien ahí estará luchando por el campeonato al final. Siempre ha sido definitorio.

Salvo aquel maravilloso 2012 en que vi la fórmula 1 que quería ver.
- 10 coches luchando por la pole con posiblidades
- Podías salir séptimo y ganar la carrera si la leías bien y tenías ritmo.
- Aquel año en que el Nano iba el líder por regularidad hasta que...
- Llegó la maFIA y Perrelli recordándonos que esto es un negocio...
Qué pena de año...

Lástima de año porque ha sido un punto de inflexión.

Un recodo en el que la F1 se ha ido alejando a marchas forzadas de lo que para muchos de nosotros representaba: pundonor, lucha, límites, constancia, riesgo y espectáculo.

...

Josemi dijo...

He estado mirando el tema de las apuestas y por lo menos en esa casa parece ser que el triunfo de Hamilton casi no se paga, el de Rosberg 3 a 1 y ya el tercero es Alonso 11 a 1.

Y fijaros que creo a pesar de que no se paga que no apostar a Hamilton es tirar la pasta.

Cambiando radicalmente de tema, he leido en Motor Trend (americanos) sobre el cambio de jefe en Ferrari y las consecuencias sobre los modelos de calle. Por lo que comentan, Luca tenia como norma mantener la exclusividad de la firma en base a vender un maximo de 7000 coches y no vender modelos de 4 puertas, los modelos de 4 puertas se venderian como Maserati.
Los coches de calle de la etapa de Luca han sido de buenos a formidables, mejorando cada generacion, especialmente los V8. Un gran problema para Luca en los ultimos tiempos ha sido el fracaso sin medias tintas del FF, el modelo "racional" de 4 plazas. Han descubierto ademas que la mayor parte de compradores del FF lo han comprado no por que les guste, si no para optar a que les ofrecieran uno "de los buenos"!!
La intencion de Marchione parece ser que es tomar como modelo la explotacion de Bentley. Bentley paso de vender unos pocos Turbo R a vender miles y miles de Continental. Como es basicamente, un VW Phaeton con otra carroceria y muchos componentes comunes de VAG, el beneficio por unidad es obsceno, y el beneficio total aportado por Bentley a VAG es estratosferico. Siguiendo este modelo, la produccion de Ferrari aumentará progresivamente hasta llegar a los 10 000 ejemplares que marca el limite legar de pequeño fabricante, y no se descartan segmentos de berlina de 4 puertas o incluso SUV.

Anónimo dijo...

A recuperarse maestro q cada día q pasa los achaques son peores compañeros de viaje.


King Crimson

Anónimo dijo...

espero que te mejores pronto. Y feliz año 2015 que además sea el año en que por fin Alonso consiga el mundial que lleva tiempo mereciendo (ya, ya se que es casi imposible)

marta