viernes, 9 de julio de 2010

Silverstone


El transcurso del tiempo no ha empañado según qué recuerdos, por ejemplo el que atañe a Silverstone, palabra mágica que me devuelve a mi adolescencia en Santurce, puerto abierto al Cantábrico que me acogió con apenas cuatro años.

La cocina de la casa que ahora ocupa en solitario mi madre, la mujer que hace las mejores croquetas del universo, fue durante aquella etapa un laboratorio de ideas en el que aprendí los rudimentos que me han hecho persona, lugar que lo mismo me servía para aprender a dibujar so pena de no recibir la paga de los domingos, que para descubrir que mi manos eran capaces de crear pequeños agujeros negros al amparo de cómo me había enseñado a utilizarlas mi abuelo José Oyarbide, el hojalatero, un tipo sencillo e infinitamente bueno y paciente, profundamente inteligente para más señas, al que debo cuatro quintos de lo que soy ahora mismo.

Mi hermano Julián me lleva ocho años, y lógicamente había llegado antes al mundo del automovilismo deportivo. Por las noches, aprovechando que compartíamos habitación pues dormíamos cama con cama, él abría su mundo al mío y me explicaba secretos del motor para mí desconocidos. Era aquella la época en que empezaba a babear yo con Jackie Stewart y el momento en el cual había comenzado a fijarme con ahínco en unos coches rojos que por la razón que fuera me encandilaban, pero también supuso el del descubrimiento de nombres míticos como Jim Clark, Graham Hill, Stirling Moss y por supuesto Juan Manuel Fangio, que aunque no era británico sino argentino, era por aquel entonces el mejor piloto del mundo con cinco títulos, uno de ellos conduciendo para Ferrari, y por si fuera poco había sido secuestrado.

En aquellas sabrosas y agradables antesalas al sueño también escuché por primera vez algunos nombres de circuitos: Jarama, Monza, Mónaco, Nürburgring, Silverstone, y tal vez porque este último gozaba de la magia de haber sido un aeródromo utilizado incluso durante la II Guerra Mundial, se me quedó tatuado en el alma con tinta indeleble.

Nürburgring sería mi primer noviazgo, mi primer gran descubrimiento en un entorno en el cual las referencias siempre sonaban demasiado lejanas porque no había blogs y en la televisión o en los periódicos sólo informaban de fútbol, pero Silverstone sencillamente era otra cosa. La afición se alambicaba a través del boca a oído, de entendido a lego, de maestro a alumno, y el circuito británico supuso un legado de mi propio hermano, un tesoro que por venir de quien venía valía doble, o triple, pasando de esta manera a convertirse desde entonces en mi más íntimo sinónimo de la F1, hasta el punto que no imagino este deporte sin su presencia.

Y el próximo domingo los monoplazas de 2010 volverán a luchar sobre su asfalto, y aunque han metido a Silverstone un nuevo sector que dicen los británicos hará palidecer a Monza, mis cinco sentidos estarán puestos, como de costumbre, en descubrir si por fin este año aparece el Lotus 33 verde con librea amarilla y Jim Clark al volante, para recordarnos que toda espera siempre merece la pena, y que el tiempo, a pesar de su devastadora potencia, en contadas ocasiones se muestra incapaz de borrar según qué recuerdos.

7 comentarios:

Noe_Izumi dijo...

Qué maravilla :)

csm dijo...

Hay días que, sencillamente, suenas a poesía...
Precioso. Enhorabuena.

luison222 dijo...

Maravilloso post Orroe :-)

Muchas gracias

Interlagos dijo...

Genial como siempre Orroe.
No voy a ser tan poético como tú, voy a ser mucho más mundano. Los mismos que robaron los puntos, la sonrisa y las ganas de ver carrras en Valencia son los mismos que nos quisieron robar este trazado mítico de Silverstone. Porque no olvidemos que hoy se corre aquí porque les falló su apuesta por otro trazado de infinitamente menos enjundia.
Sólo espero que igual que se han tenido que comer con patatas el magnífico Silverstone, se tengan que comer, metafóricamente hablando, también a Fernando Alonso, o en su defecto a Mark Webber o Jenson Button.
Un abrazo.

Orroe dijo...

Buenos días.

Noe Izumi :) ¿Te había dado ya las gracias por los halagos? XDDDDDDD

Concha ;) Tengo el lado izquierdo de mi cerebro con ganas de guerra, y creo que merecía la pena soltarse un poco el pelo :P Gracias a ti también ;)

Luisson222 Gracias a ti, compañero, es un lujazo leeros ;)

Interlagos ;) Por ahí iban los tiros, así que con tu permiso, suscribo todo lo que has escrito y me apunto a esa esperanza de que los currelas triunfen hoy sobre las estrellas ;)

Un abrazote

Jose

J-CAR dijo...

¡Enorme Jose!
No dejéis de leerlo. Hay toneladas de belleza por aquí.
¡Saludos al anfitrión y a los invitados!

Orroe dijo...

Buenos y atrasados días, para variar :P

J-Car ;) XDDDDDD ¡Gracias compañero ;)!

Un abrazote

Jose