lunes, 12 de julio de 2010

La copita es nuestra


Ayer tarde, después de despacharme a gusto contra lo que había visto durante la celebración del G.P. de Gran Bretaña, traté de refugiarme de mis furias en la contemplación de la final del campeonato del mundo de fútbol a pesar de que un pulpo me había desvelado su desenlace, pero para mi sorpresa no hallé lo que buscaba porque la naranja mecánica holandesa salió al campo no como una selección que pretendía jugar a la pelota, sino cómo aquella otra que dibujó en su libro Anthony Burgess, en 1962, y que unos años más tarde fue llevada al cine y elevada a los altares por Stanley Kubrick.

Como sabéis, no soy muy futbolero, salvo cuando juegan el Athletic de Bilbao, la selección española, o cualquiera de nuestros equipos sale fuera, así que aprovechando que España se lo había currado de lo lindo para estar donde estaba, completamente confiado en los augurios del cefalópodo, me entretuve haciendo de tripas corazón mientras iban pasando ante mí unos interminables minutos y segundos de sequía, a la espera de que los astros confluyeran definitivamente sobre Johannesburgo, circunstancia que sucedió en el minuto 116 del partido, durante el segundo tiempo de su prórroga, gracias a una preciosa jugada que remató con gol Andrés Iniesta, sellando nuestro pase a la gloria.

Olvidado el pulpo, consciente de que la gesta la habían fraguado por igual titulares y suplentes, con el templado Don Vicente Del Bosque a la cabeza, orgulloso, para qué negarlo, en cuanto colgué el teléfono con el cual había intercambiado brevemente algunos ruidos ininteligibles con mi amigo Paco, me dio por pensar en cuánto habrán de tardar los ingratos de este nuestro país en hacer trizas tan bonito regalo, volcando en él sus propias carencias y mezquindades.

Mientras escribo estas líneas estoy escuchando en el televisor la algarabía que hay montada en Madrid a cuenta de nuestra selección, y a Iniesta repetir cada media hora, más o menos, que la copita que han traído ellos es de todos. Con vuestro permiso quiero disfrutar de este momento, y prolongarlo si puedo, porque ya dejó dicho Don Quijote que «el que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no se debe quejar si se pasa.»

Mañana ya habrá tiempo para otras madejas, y para desfacer algún que otro agravio, o para enderezar tuertos. Os leo.

8 comentarios:

Juan dijo...

Alonso ya acopió toda la mala suerte para él solo el domingo; y si esta metafísica fuera cierta, no me parece mal cambio, porque en los próximos cuatro años Alonso puede ganar otros tres o cuatro títulos, y la selección no...
;-)
Felicitémonos, y muy grande la frase del Quijote.

Saludos.

csm dijo...

Vaaaale, como mi compañero de ariba, me enmarco la frasecita XDD:
" el que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no se debe quejar si se pasa.»

A ver si podemos tener una carrera con Fernando que haga honor a esta tarea de "gozar con la ventura" XDD

Un besote

Raul z dijo...

Qué grande! qué grandísimo! Imponente! Histórico! Qué épico! Inolvidable! inenarrable! irrepetible! qué emocionante!

Lo siento chicos, pero por mucho que consiga Alonso, nunca lloraré por él como lo he hecho por la Roja ganando la Copa del Mundo.

¡VIVA LA SELECCIÓN ESPAÑOLA!
¡VIVA ESPAÑA!

J-CAR dijo...

Ya esta mañana los tertulianos económico-políticos de la SER se quejaban de tanta celebración y tanta alabanza. No vieron que el Constitucional declaró que el concepto Nación es una esfera cuasiperfecta, hinchada de un aire tan vaporoso como los sueños, en el que centro y periferia se contienen y dan forma mutuamente, y con un comportamiento tan impredecible como un Jabulani.
Si Iker no extiende el tentáculo correcto ante Robben estaríamos aguantando a los sabios del Yalodecíayo... A Fernando y a Ferrari ya les ponen a parir por qué no les dan las victorias que esperaban y por qué, sabiendo como se las gasta Wit-thing, tenían que haber devuelto la posición, sin caer en la cuenta de la contradicción.
¡A la porra los amargaos! ¡Viva la alegría de mi gente! ¡Vivan ELS NENS DE LA MASIA! ¡VIVA ESPAÑA, COÑO!

Nico Jusara dijo...

Enhorabuena España y Españoles, que ya merecían la copa.
Habría que analizar un poco porque la selección de Holanda tuvo piedra libre para golpear a su antojo en este mundial, que si bien llegó a su apoteosis en la final del Domingo ya lo venían haciendo desde el principio, y eso venía influyendo algo en los partidos, especialmente contra Brasil y Uruguay donde debió terminar con al menos con 10 jugadores. Ayer debió terminar con 8, afortunadamente contra los designios del pulpo no hay arbitro que valga.

Orroe dijo...

Buenos días.

Juan ;) El ingenioso hidalgo Don Quijote de la mMncha es un libro de filosofía XDDDDDDD

Concha ;) Fernando ya tiene la ventura de saber que lo quieren joder porque es el mejor, y la está disfrutando, aunque falta rematar ;)

Raul Z ;) Yo lo pasé pipa, y acabé tan cansado como si hubiera estado en el campo XDDDDDDDDDDDDDDDDDD

J-Car ;) Nuestra querida España en versión rancia... Pero no nos quitarán lo que sentimos ;)

Nico ;) Gracias, campeón. Y sí, lo de Holanda es para que la FIFA se lo haga mirar, porque luego dan la tabarra del juego limpio y el ejemplo de deportividad y eso. Total, que con algunas tarjetas de por medio, Holanda a lo mejor nos había deleitado un poco jugando a la pelota y no al karate, que poder, podían :P

Un abrazote

Jose

J-CAR dijo...

Blatter: “La final no fue exactamente lo que la FIFA, y lo que yo mismo habríamos esperado en términos de fair-play.”
Cuando eligieron a Webb habrían visto su arbitraje en el España-Suiza. También los partidos de Holanda. ¿Qué es lo que esperaban? No hacía falta consultar a Paul para saber lo que iba a pasar. Y pensar que nuestro presidente Villar es el jefe de los árbitros de la FIFA…
No sé por qué miramos tanto hacia Todt sin mirar antes a su vicepresidente Gracia.
¡Saludos al anfitrión y a los invitados!

Orroe dijo...

Buenos días.

J-Car ;) Lo cierto es que no se libra nadie, aunque suele ser más cómodo apuntar a la cabeza de la cosa, sea FIA o FIFA XDDDDDD ¡Lo arreglaremos poco a poco! XDDDDDDDDDDDD

Un abrazote

Jose