jueves, 22 de julio de 2010

¡La que se avecina!


A Michael Schumacher se le está poniendo su segunda jubilación muy cuesta arriba, tanto que si nadie lo remedia, el asunto ése que tiene a medias con la que ahora es su escudería, puede terminar como toda relación que se precie, en una dura batalla llena de reproches, juego sucio y abundancia de golpes bajos.

Por mucho Norbert Haug que salga a la palestra para defender en público lo mucho que se aman Mercedes-Benz GP y el Kaiser, las evidencias son las evidencias, y como afirma el dicho popular: obras son amores y no buenas razones. Y aquí tenemos que el icono ferrarista por antonomasia, al menos durante la última década, ha comenzado a ser sustituido en la publicidad de la marca de la estrella por un tipo al que no conoce nadie. ¡Eso sí que es un síntoma!

Tan es así que el nombre del sustituto, Prof. Gorden Wagener, va seguido del cargo que ocupa en la fábrica como Jefe de Diseño de Mercedes-Benz, por si las moscas. Pero no queda ahí la cosa. Para más escarnio, si el SLS/AMG que conducía Michael en los anuncios promocionales de comienzos de temporada era rojo sangre por aquello de arrimar bien el ascua a la sardina alemana con ecos italianos, el de ahora es de un plata que acojona porque proclama a los cuatro vientos un definitivo retorno a los orígenes en el que Schumacher ya no tiene siquiera derecho a frase.

¿Merecía la pena jugarse la estela de siete títulos mundiales y el cariño y amor eterno de los tifosi, para obtener tan pírrico saldo?, porque el de Kerpen no sólo sale malparado en cuanto a su ego, que también, sino que tiene por delante un infierno prolongado en el que ya no caben entretenimientos saludables como las motos, ni facetas enriquecedoras como el asesoramiento, y si me apuráis, ni una miserable columna o espacio como comentarista deportivo, porque todo el mundo tendrá vivo el recuerdo de éste su último año, y eso pesa, ¡vaya que si pesa!

Total, que por una nadería Michael se ha jugado la posibilidad de convertirse en un venerable gurú de la cosa, al estilo Jackie Stewart, quien por cierto ha abierto la veda para cargar las tintas sobre el heptacampeón (¡él sí que supo retirarse a tiempo y ganar el respeto a sus canas!). Queda, por descontado, la inminente aparición estelar de Niki Lauda, abonado a sumarse a los sacrificios ya consumados y a las apuestas seguras, y detrás del austriaco llegarán otros tantos de otros lares que a buen seguro apuntarán al mismo sitio, golpeando duro...

Y Schumacher, mientras aguanta, recordará las promesas que se hicieron Ross Brawn y él cuando decidieron compartir edificio. Tal vez las esté recordando ya mismo. Y con ellas las otras, las del mutuo sacrificio, las de la recompensa compartida, la de las gestas conseguidas hombro con hombro que serían recordadas por los siglos de los siglos, ¿quién sabe si también la del octavo título?…

Se avecina una gorda en el seno y aledaños de Mercedes-Benz GP, porque huele a tormenta y ya hay quien ha perdido el culo para sacar el paraguas.

4 comentarios:

J-CAR dijo...

Ahora mismo Michael vale la tercera parte que Nico (: 90/36), ello a pesar de las p. que lleva sufriendo Nico por parte de su equipo este año. Algunos comparan su temporada con la de Fernando (: 98/67). En fin. No serán de ciencias.
Pasemos a la literatura. Stewart tuvo una victoria milagrosa justo cuando estaba negociando la venta del equipo a Ford que, además de ser muy rentable, salvó su prestigio como un bien explotable por muchos años. Algo así iba a ser el octavo de Michael en 2006, pero alguien se cruzó por medio.
¿No tendrá, al menos, una victoria milagrosa en el Hockenheimring o el Abudhabiring? ¿Justo antes de anunciarnos la pena que siente por el pobre Quick Nick?
¡Saludos al anfitrión y a los invitados!

Lola dijo...

Es cierto, por lo menos hasta el momento, que ha sido un error volver a competir, pero cuando se ha ganado tantas veces debe ser muy alta la motivación que te hace querer volver a conseguir triunfos.
Supongo que esta ambición le ha hecho cometer un error, y además perder su buena imagen. Sí, siempre será un heptacampeón, pero su imagen, después de esta temporada, queda muy deteriorada.
Si podrá recuperar esa imagen no lo sabemos, siempre queda algo donde ha habido, pero yo lo dudaría.

Una pena, en todo caso.

Nico Jusara dijo...

No lo sé, para mi, incluso si se va a fin de año con el rabo entre las patas (que no lo creo), en 10 años la mala imagen se habrá borrado y siempre quedará la gloria.
Tyson, Maradona, Armstrong, todos tuvieron regresos sin gloria pero no empañan en absoluto sus viejas glorias.

Orroe dijo...

Buenas tardes.

J-Car ;) Pues yo apostaría a que no va a ocurrir ningún milagro estilo Fisichella 2009 o estilo Herbert 1999 (Stewart contra pronóstico), porque me temo que al Kaiser ya le están haciendo la cama porque hay tipos más rentables a corto y a medio plazo. De todas formas, una auténtica pena, y lo digo con el alma en la mano, porque este tipo de tortazos no me gustan :P

Lola ;) Dicen por ahí que a Michael le pasa un poco como a Pedro, que le gusta correr, pero eso es menospreciarlo porque lo que le gusta es ganar ya que es un animal del asfalto. Lo lamento por él más que por los que lo enarbolaron como anatema de media parrilla y lo jalearon. De todas formas, espero que la historia le haga justicia en lo malo y en lo bueno, que es mucho ;)

Nico ;) Apoyo la propuesta. A Jordan tampoco le fue bien en la vuelta, y sin embargo nadie le disputa el título de Magic ;)

Un abrazote

Jose