sábado, 27 de noviembre de 2010

Mis recuerdos


El nuevo formato que me he impuesto para comunicarme con vosotros me está tocando un poco las narices, para qué vamos a engañarnos si ya nos conocemos. Hoy mismo, por ejemplo, pues como que me han entrado ganas de comenzar a contaros las tonterías que se me pasaron por la cabeza el lunes, el martes, el miércoles, el jueves… no, el jueves no, que sufrí sequía… Esta noche, decía, entre otras muchas cosas debería haber tocado la máquina loca ésa del Newey en su undécima o duodécima entrega, pero como no es así, me voy a tomar la libertad de dejar la telenovela por episodios que llevo entre manos para retomarla mañana mismo. ¡Total, es sábado…!

Ya en harina, apretar el presente entre las manos tiene su tela, y más cuando se extiende la sensación de que medio mundo ha cerrado la persiana.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La máquina Enigma [05]


La evolución nos da muestras de eficiencia cada día, y al menor costo posible, así que de vez en cuando conviene mirar lo que nos ha deparado tras milenios de exploración, experiencia y destilación entre prueba y error, para entender un poco lo que nos rodea.

En este sentido, el RB6 es tan simple como una cucaracha o una tortuga. Dispone de un diseño que traslada las tensiones superficiales disipándolas, como el huevo del que hablábamos el otro día, tanto que es capaz de asumir sin inmutarse cuanto sucede en sus evoluciones sobre el asfalto gracias  a un diseño de monocasco que lo diferencia notablemente del resto de sus rivales, pues su torneado en forma de copa abierta invertida fusionándose con el fondo plano, es único en la parrilla.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La máquina Enigma [04]


En la primera entrada que dedicaba este año al RB6, al poco de presentarse oficialmente, mostraba mi extrañeza ante lo poco innovador que me había parecido el nuevo diseño, a la vez que babeaba ante la evidencia de que era una soberbia y pulida elaboración del coche al que reemplazaba, el RB5.

A principios de esta temporada andábamos todos demasiado entretenidos con los fondos planos, los dobles difusores que parecían tartas de bodas por aquello de los pisos, el F-Duct y otras zarandajas, como para reparar en que el nuevo Red Bull seguía mostrando la limpieza de líneas que su antecesor, y que ello podía responder a algo más que a la necesidad de llevar el aire hacia el difusor térmico, auténtica innovación de 2009.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La máquina Enigma [03]


A veces ocurre que para entender un hecho conviene mirar hacia aquellos otros que han cambiado a su alrededor. Así, la criatura de Adrian Newey para 2010 se había mostrado implacable en las calificaciones y carreras de comienzos de sesión, y si el aplastante dominio no pudo ser convenientemente rubricado por el equipo austriaco, ello fue debido a causas de fiabilidad mecánica, no a sus soluciones como diseño, lo que llevó al resto de escuderías a intentar acercarse a ellas.

En este orden de cosas, mientras buscaba implantar el F-Duct introducido por McLaren, Ferrari abordaba el rediseño de su chasis durante el retorno del calendario a Europa, poniendo sus miras precisamente en el RB6, como se ha visto posteriormente.

jueves, 18 de noviembre de 2010

¡Ay, Vitaly, Vitaly!


Lamento en el alma que los que estaban esperando la tercera entrega de mi despiece personal del RB6 se tengan que encontrar con este tipo de entradas, pero es lo que tiene mantenerse fiel a la promesa de dejar de lado el modo delay para afrontar que llevo alma de cronista de guerra, pretendiendo para colmo ser consecuente con ella.

Desde que dije que iba a atrapar el presente tal cual llegase a mi mano, me he calzado más entradas que el mes pasado en lo que llevamos de éste, y siendo ésta la que hace la número 850 de mis contribuciones, llegar a las 1.000, tal y como me propuse cuando monté este tinglado, empieza a parecerme incluso pan comido, porque hay noticias a las que sacar punta para hartarse.

It’s a trap!


Cuando el Almirante Ackbar pronunciaba una de las frases míticas que todo fan de Star Wars recuerda, a la Rebelión todavía le quedaba tiempo para salvar los muebles. Cuando Ferrari comprendía en Abu Dhabi que había caído en la emboscada preparada por Red Bull, a la de Maranello sólo le quedaba asumir con la mejor cara posible que había perdido el mundial de pilotos con absoluta candidez.

Escribía el otro día que en la guerra entre seminaristas que se han traído y llevado Domenicali y Horner durante esta temporada, al final había ganado este último, aunque el asunto olía demasiado a sacristía. Conforme pasan los días y vamos entreviendo la auténtica dimensión de los diferentes elementos que compusieron la magistral puesta en escena llevada a cabo por el equipo austriaco sobre el trazado de Yas Marina, cada vez me ratifico más en aquellas palabras, porque Ferrari ya había comenzado a perder el campeonato en Singapur y sólo quedaba aceptarlo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La máquina Enigma [02]


Un Airbus A380 —lo cito porque es un mastodonte de los cielos bastante reconocible, a pesar de que hay aeronaves más grandes—, cuando despega genera tal cantidad de turbulencias en el aire que se hace necesario que los aviones comerciales de menor tamaño esperen unos minutos para iniciar sus vuelos con la suficiente seguridad, hasta que éstas se disipan. Los pequeños, tipo avioneta, necesitan esperar aún más.

Sintetizando mucho, un monoplaza de F1, cuando está en movimiento, origina parecidas turbulencias a su paso a las que produce un Antonov An-225 (nave de carga bastante más grande que el A380), aunque su configuración aerodinámica se parece más a la de un velero o planeador en vuelo, sí, de esos que no llevan motor y cuyas alas son enormes y aparentemente finas comparadas con el fuselaje, trastos más delicados que las avionetas y que por cierto conoce muy bien mi amigo Juan (Pirat F1).

La máquina Enigma [01]


Aprovechando que acabo de subir de comer, quiero comenzar sin más dilación una serie de entradas que van a tratar sobre el RB6 diseñado por Adrian Newey, porque no me convence que hayamos terminado la temporada sin enterarnos siquiera por encima, de los múltiples por qués que han hecho de esta magnífica plataforma un engendro casi imbatible.

Obviamente sigo siendo aquel tipo que realizó sus estudios por la rama de letras, que ha acostumbrado a meterse en jardines en los que ni siquiera los de ciencias se han atrevido, así que disculpadme por adelantado si me excedo en mis apreciaciones o ejemplos. Pero así son las cosas y estoy mayor para cambiarlas, y lo cierto es que después de muchas horas dibujando escenarios paradisíacos o imágenes de época a plumilla, mi cabeza se ha entretenido buscando respuestas para un fenómeno que al paso que vamos nadie va a explicar de manera convincente, y ya va siendo hora de que comience a pasarlas a limpio porque hay que llegar a marzo próximo y en algo habrá que invertir todo este tiempo que nos queda por delante, ¿no?

martes, 16 de noviembre de 2010

Mercaderes


¡Anda que no hemos dado vueltas con la entente Botín-Montezemolo como peligro inmediato para la supervivencia de la deportividad en la F1, y se nos ha pasado por alto que en la pecera había un tiburón mucho más peligroso!

A principios del mes pasado, Martín Herzog, responsable de Zeptem, me preguntaba en mitad de la charla amena que mantuvimos: «¿No cree usted que la conjunción Botín-Alonso-Ferrari-Briatore, por este orden, podría ser hasta nociva para la F1, encontrándose el resto del paddock siempre con la cabeza vuelta hacia los de Maranello y con la impresión de que lo que se viste de rojo es como los antiguos “grises”, que una vez daban y otra no, pero siempre eran la autoridad?»

Pulpo, animal de compañía


La debacle sufrida por Ferrari en Abu Dhabi ha desatado a los zombies, de manera que los que nos han aburrido con datos y objetividad a raudales durante el transcurso de la temporada que ya hemos cerrado y en cuanto a criticar a Fernando Alonso se refiere, of course!, no están reparando en esfuerzos para que creamos que la victoria de Sebastian Vettel en el mundial de pilotos no puede ser empañada ni tan siquiera por una mota de polvo, pues ha sido obtenida con absoluta limpieza deportiva y por méritos propios.

Lo chusco del asunto es que en esta vorágine talibán de aparente nuevo cuño, los que han dicho hasta la saciedad que reflexionaban cuando sólo criticaban, los que nos han puesto las orejas rojas reflexionando de aquella manera, se están empeñando denodadamente en que no reflexionemos nosotros, precisamente nosotros, y como decía aquél: ¡hasta aquí podíamos llegar!

lunes, 15 de noviembre de 2010

El efecto Doppler


Lo que son las cosas. En el podio de Abu Dhabi, ocupando el escalón de cierre, había un tipo que me sonaba de algo…

Me dejo de coñas, que me conozco.

Jenson firmaba una carrera estupenda. Tras una excelente calificación, salía sobre el circuito asiático como un cohete, para robarle la cartera a un Fernando Alonso en extremo cauteloso, cubriendo a partir de ese momento la zaga de Hamilton de la sombra del asturiano, liderando la prueba cuando su compañero y Vettel habían entrado a cambiar sus respectivos juegos de gomas, pero sin alcanzar a despegarse lo suficiente como para haber dado un susto al respetable, como si estuviera esperando a alguien, como si estuviera ejerciendo de hábil y leal escudero, como si estuviera desempeñando el papel que le había confiado su escudería en el último intento por recobrar la corona para la estrella de McLaren que él mismo le había hurtado un año antes en el mismo trazado.

¡Ay, Vitaly!


Que sepas que yo no te guardo rencor y que entiendo perfectamente que ayer nos dieras la tarde por haber hecho honestamente tu trabajo, y te lo digo abiertamente porque ya he leído en un par de sitios que en España se te va a declarar enemigo público o algo parecido, o incluso peor. Pero yo que tú no me agobiaría demasiado porque aquí también hay quien te acogería con los brazos abiertos por lo rocoso que te mostraste ayer con Fernando, así que al final todo se traduce en lo bien que sepas elegir a qué parte de este bendito país te vas a trasladar cuando Renault te comunique que no cuenta contigo para el año que viene, que la noticia está al caer, ya lo verás.

Sí, te comprendo, ¿cómo no iba a hacerlo? No hay nada más comprensible que alguien se tome el trabajo de motivar a un piloto cuya vida profesional pende de un hilo, exigiéndole que demuestre de qué material está hecho en una mierda de circuito en el que mantener la posición resulta pan comido. Luego viene lo de valorar toda la temporada olvidándose de ese último esfuerzo, y ¡zas!, si te he visto no me acuerdo.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Fair Play [Abu Dhabi]


Llevo tres temporadas consecutivas que siento que cuando ha terminado todo me han tomado el pelo. Salvo a Kimi en su título de 2007 porque lo suyo fue merecido y se resolvió limpio, a pesar de la evidencia de que el por entonces mi Felipe se portó como un perfecto gentleman cediendo su chance para favorecer a quien realmente se merecía el premio.

2008 me resultó lamentable porque tuve la intuición de que había ganado el menos malo, y 2009 me molestó por cómo resolvió Brawn la amenaza Barrichello… 2010 ha sido un más de lo mismo que no me ha hecho puñetera gracia.

Esto va así


Buscábamos la belleza, ¿recordáis?, porque es la única protesta que merece la pena…

Hablaré de la carrera más tarde, si me lo permitís, porque ahora se trata de convenceros para que alcemos juntos nuestras respectivas copas llenas de vino o licor, o leche o lo que os dé la gana, para arropar con nuestros gritos al tipo que se merecía este campeonato y lo ha perdido porque su escudería ha caído en la emboscada de sus propios nervios.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Un buen bistec


Luis Raimundo (Haciendo Click), traía no hace mucho hasta este humilde lugar los ecos de un cuento escrito por Jack London cuyo título he tomado prestado para esta entrada. No voy a despedazarlo como no lo hizo él, porque su lectura es de las que merecen la pena, aunque sí voy a describir sucintamente que su argumento trata de un boxeador a quien no le ha sonreído la vida, Tom King, que tiene que aceptar un último combate que sabe que va a perder, porque sencillamente tiene hambre en un mundo, el suyo, apremiado por el hambre.

Esta noche de sábado en que la densidad del aire que nos rodea casi se mastica ante lo que puede traernos un mañana que se celebra en uno de los múltiples culos del mundo a los que nos tiene tan acostumbrados Ecclestone, me apetece hablar de Mark Webber y de las posibles sensaciones que le estarán atenazando a estas horas, porque lo que ha hecho Red Bull con él no tiene nombre por mucho que la banda de impresentables que anidan en la escudería austriaca se empeñen en que veamos lo que está sucediendo de otra manera.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Bisoñez


Contrariamente a la sensación que atenaza a prensa y aficionados al respecto de que parece que casi todo el pescado está vendido, la cita de Abu Dhabi se presenta repleta de interrogantes que no atañen sólo a los tres sastres que aún quedan en pie con las tijeras en la mano, ni a sus respectivas escuderías.

Por ahí queda el asunto del segundo puesto en la tabla de constructores, por ejemplo, en manos todavía de McLaren aunque con posibilidades reales de que Ferrari se pueda hacer con él, y el clavo ardiendo al que debe agarrarse Hamilton si pretende rubricar con broche de oro una temporada que de momento parece habérsele escapado como arena entre los dedos.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

¡Vettel, Vettel, Vettel!


La calidad de Sebastian es incuestionable. Cualquiera con dos dedos de frente debe aceptar como bueno que el chaval está llamado a ser uno de los grandes, quizá de los más grandes dada su incuestionable precocidad… si le dejan, porque sin querer o queriendo, su trayectoria me recuerda a la de Lewis Hamilton, por deslumbrante, por encorsetada y también por precipitada.

El británico y el alemán, queramos o no, no son ases como los de antes ni se pueden vender como tales porque ambos pertenecen a parroquias muy cerradas, y tal y como están las cosas, incluso resulta complicado verles lejos de ellas. En McLaren y Red Bull (la Toro Rosso de 2008 era también Red Bull) cumpliendo cadena perpetua, lo que supone un handicap para sus respectivas carreras si es que sus proyecciones profesionales interesaran realmente a los que manejan los hilos que hoy por hoy los mantienen en pie.

martes, 9 de noviembre de 2010

Configuración de lluvia


En las dos temporadas y media que lleva abierto este blog, ocurre que al final del campeonato me importan menos las circunstancias y los hechos acaecidos durante el transcurso de las carreras, y la vista, diría que sin querer, se me va hacia el comportamiento de los pilotos y sus máquinas, como si el largo proceso de destilación acaecido durante la sesión se hubiera completado y sólo quedara sitio para valorar esencias, aromas, matices.

El domingo tuve conciencia de la prueba celebrada en Interlagos a partir de la vuelta cuarenta. Lo ocurrido en la caótica calificación del sábado y el comienzo mismo de la carrera no tenían demasiada importancia a esas alturas, y el perfilado final tampoco, para qué vamos a engañarnos, sino fuera porque a pesar de los numerosos palos de ciego conque la prensa generalista y aún especializada se despacha levantando pantallas de humo, nuestro Alonso ha afirmado siempre que los Red Bull iban bien en cualquier trazado.

La sonrisa austriaca [Brasil]


Confieso que no entiendo tanta alegría como mostraba Red Bull el pasado domingo en Brasil, lo que me lleva a pensar que debo comenzar a reconsiderar mis apreciaciones personales acerca del sentido del humor centroeuropeo, porque a lo peor van por ahí los tiros y me vendría bien un reciclado.

Es cierto e indiscutible que la austriaca amarraba definitivamente el título de constructores, pero también lo es que lo ha hecho jugando a una ruleta rusa que por mucho que se empeñen algunos en vender como buena estrategia, no deja de sonar a gilipollez como la copa de un pino, toda vez que anteayer, además del título de marcas, la escuadra de Milton Keynes podría haberse asegurado el de pilotos a poco que desde hace un puñado de carreras hubiera prevalecido la lógica y la razón deportiva en el seno de la escudería que dirige Horner.

viernes, 5 de noviembre de 2010

You are nothing


La anécdota que da pie a esta entrada es antigua, no así el tipo que me la contó, con quien por cierto he hablado este mismo mediodía, armados ambos con la misma ilusión que teníamos cuando nos conocimos hace 19 años, que se dice pronto, como si siguiéramos siendo dos puñeteros críos a los que el tiempo apenas ha hecho mella, y eso a pesar de que en nuestras respectivas historias recientes el muy cabrón se ha tomado la licencia de tratarnos con algún exceso de crueldad que otro.

Mi amigo trabajó durante una etapa de su vida para una conocida multinacional británica, y solíamos charlar por teléfono a menudo. En una de aquellas interminables conversaciones me contó cómo a los recién incorporados al departamento de ventas se les dejaba hacer durante un tiempo prudencial hasta que se envalentonaban con los logros cosechados, fueran estos muchos o pocos, y que cuando la confianza había hecho mella en ellos, venía Paco con la rebaja en formato reunión al máximo nivel donde se les escupía a la cara las mejores estadísticas de los mejores comerciales para ponerles en su sitio y recordarles el ingente trabajo que aún les quedaba por delante, y la cantidad de esfuerzo que debían realizar si querían ser considerados realmente en la empresa… Aquel día era el día en que la más cruda realidad desalojaba definitivamente cualquier euforia, el día en que tocaba pisar el duro suelo con los pies.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Un tal M.C.


Al parecer, un tal M.C. la ha liado parda a cuenta de un artículo de opinión que ha publicado recientemente en el periódico deportivo que se supone dirige. Como no leo MARCA ni así me maten, obviamente no me he enterado de la hazaña del ínclito cuyo nombre real ocultan tan enigmáticas iniciales, salvo por los ecos que ha originado su gesta en lugares infinitamente más saludables que su diario.

He pillado el asunto algo tarde, aunque en el fondo la actitud del tal M.C. no me sorprende en absoluto pues es un claro síntoma de lo sencillo que es hacer periodismo deportivo o cualquier otra cosa en nuestros días, cuando la sustancia llega mascada, claro está; y también de lo fácil que resulta tomar cualquier puerta falsa en aras de crear noticias de la nada para ocultar las enormes carencias de una prensa a la que esto de la F1 le sigue viniendo demasiado grande por mucho que sus más dignos representantes se empeñen en que miremos para otro lado por si por un casual no nos damos cuenta de su pobreza.

martes, 2 de noviembre de 2010

La red de redes


No me he olvidado de vosotros. Siendo sincero ni quiero ni puedo hacerlo, y siendo de Portugalete eso significa, ni más ni menos, que si Dios no lo remedia vais a tener que aguantarme todavía un buen rato, porque entre otras cosas, mi buen Nano va a sentenciar el mundial de este año en Interlagos, y aunque todavía no tengo ni repajolera idea de qué demonios se hablará la temporada que viene, intuyo que habrá que echar una mano desde esta pequeña trinchera en retaguardia, porque nuestra vanguardia anda demasiado perdida buscando un alimento que cada día que pasa escasea más y más.

Esta noche, por ejemplo, me la tenía prometida a invertirla en recuperar el tiempo muerto pasado entre mi última entrada editada en modo delay y este fugaz presente que se me escapa entre los dedos por mucho que intente atraparlo.