La verdad es que me las prometía felices a la vuelta de mis pequeñas vacaciones [Volver...], y tenía incluso pensado columpiarme un poco con todos aquellos que nos habían señalado con el dedo desde fuera de España por hablar poco de Palou pero, al cabo, apenas tuvieron palabras ante la quinta Astor Cup del barcelonés.
Pato O'Ward se había calzado las dos de Milwaukee y el mundo resultaba inspirador hace tan sólo una semana.
Quedaba por celebrar el Grand Prix of Monterey, seguramente el próximo otoño visite Arches National Park en Utah, Laguna Seca homenajeaba a Alex Zanardi poniendo su nombre al Sacacorchos, nuestro propio Álex se sumaba al recordatorio vistiendo su vehículo con el rayo que distinguía el TCG #4 del italiano en el mítico sorpasso que ejecutó en el Corkscrew sobre Bryan Herta, en una maniobra que le dio la victoria pero no estaría permitida en la actual Fórmula 1.
El legendario The Pass data de 1996; fue aquella la última cita de la PPG CART World Series...
Pineapple, el Tractorista, como le apodó Jorge Koechlin en las retransmisiones para el público hispano, elegía abandonarnos a nuestra suerte este pasado 1 de mayo, justo 32 años después de que perdiésemos a Ayrton en Tamburello.
Todo es pasado a estas horas. Me he quedado sin NTT IndyCar Series que narrar, más allá de apuntar que Scott McLaughlin vencía en Monterey y nuestro gigante veía la ajedrezada en octava posición, sin nada que perder, pero con todo su pasado por delante y un futuro que, debido a su edad, suena a prólogo de un grueso libro con la mayoría de sus páginas todavía en blanco.
Os leo.

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