viernes, 6 de abril de 2018

Esto es «asín»


Valorar lo que sucede en Resistencia bajo la óptica de la Fórmula 1 es tan contraproducente e inapropiado como seguir el camino inverso. En la primera, el mayor plano de confrontación no son los rivales sino la propia dureza de la prueba. Hay competidores y oponentes como en la F1, pero si me permitís decirlo así: son secundarios porque el coche, el equipo y la tripulación, se enfrentan durante horas a sí mismos y a su propia resistencia.

Las carreras al sprint del WEC (World Endurance Championship FIA) duran seis horas y el plato fuerte del campeonato consiste en aguantar la friolera de 24 (Le Mans), de forma que resulta muy cogido por los pelos hablar de todo esto en términos formuleros, incluso tratando de desmerecer de forma apriorística la participación de Fernando Alonso este año.

Toyota no lo tiene todo hecho, ni mucho menos. Que no haya contrincantes de peso en la categoría LMP1 no la exime de terminar las carreras para conseguir los puntos necesarios. Es más, Toyota compite contra sí misma como hizo Audi en su momento. Con Peugeot y posteriormente Porsche y Toyota, la cosa tenía más alegría, pero repito: consistía igualmente en una lucha en base a resistir más y mejor que nadie.

¿Ha habido situaciones más competidas? Sí, desde luego, pero también tan tediosas y aparentemente fáciles como la que nos aventuran para este año los gurúes y especialistas en escribir marrón sobre blanco. 

Los 956 y 962 de Stuttgart prácticamente corrían solos en la década de los ochenta del siglo pasado, pero ¡coño!, tenían que acabar, que es a lo que vamos.

Os cuento una historia. El coche que aparece en la imagen de entrada es un Bentley Speed 8. La marca británica pertenece al grupo VAG (Volkswagen Aktiengesellschaft) y toma su base mecánica del proyecto Audi R8C carenado de 1999. En 2002 presenta sus credenciales en lo que a la postre supondrá una operación One Shot o casi. Adquiere experiencia, pule sus puntos débiles y en 2003 vuelve a intentarlo aunque esta vez con la ayuda solapada de la casa madre.

Audi no participa oficialmente en las 24 Horas de Le Mans de 2003. Sus R8 sí están presentes, pero como equipos privados, Joest y Champion concretamente. Ingolstad deja espacio a Bentley, y aunque la cosa ya se ve en qué consiste no lleva a nadie a rasgarse las vestiduras porque los Speed 8 tienen que terminar la prueba si quieren pasar de nuevo a la historia. Sí, los coches verde ganan porque terminan, y además hacen doblete. El casi One Shot ha sido un éxito y la de Grewe se retira.

Quiero decir con todo esto que resulta muy Bartolo (el de la flauta), andar sembrando dudas al respecto de la calidad del WEC de esta temporada. Toyota no tendrá oponentes visibles en su categoría, pero va a tener que lidiar consigo misma, algo que merece mucho respeto salvo que pienses que las cosas que valen para la Fórmula 1 también valen para la Resistencia. No voy a llamar cuñao a nadie, pero hay muchos que lo merecen...

Os leo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Algo offtopic, pero me ha sorprendido! Los secretos del Porsche 919 Hybrid Evo, que batirá el récord de Nürburgring

http://soymotor.com/coches/articulos/los-secretos-del-porsche-919-tribute-que-batira-el-record-de-nurburgring-947768

LMP1 más veloces que un F1, en todos los sectores del circuito??

"Para los ingenieros de Porsche ha resultado un sueño fabricar un coche sin reglamento, aunque no hayan pervertido la esencia de su 919 Hybrid. Un sueño con el que ya coqueteó, para no ir más lejos, Adrian Newey con su X1 de 2010"