lunes, 16 de abril de 2018

And the winner is...


No creo que suponga una gran idea que cada vez que la rossa pretenda hacer algo en una carrera acabe sacrificando a Kimi. Llevamos tres y ya lo ha hecho dos veces.

Maurizio anda pisando arenas movedizas desde el desastre del año pasado, en tiempo de descuento y con preaviso de deshaucio por parte de Marchionne [El puesto de Maurizio Arrivabene, en peligro por la crisis de Ferrari], y perfectamente podría ser que en estos momentos anduviera apostando a la única carta que puede mantenerlo en el puesto: las victorias de Vettel.

Sinceramente, no veo por qué no. Los triunfos puntuales tienen un potente valor de placebo, no servirían para traer de nuevo el Mundial de Constructores a Módena pero al menos valdrían para calmar a la fiera de Chieti. De rondón, su interés específico explicaría por qué se convirtió al finlandés en la gusana del anzuelo tirado a Mercedes AMG en Melbourne, y por qué en Shanghai se ha vuelto a hacer metiendo tan tarde a Iceman en garajes, prácticamente sin gomas, con tal de ralentizar a Bottas para que Sebastian pillara al de Nastola.

Todo esto formaría parte de una estrategia bastante burda, pero estrategia al fin. Maranello dispone de un segundo piloto capaz de clasificar alto y tirar largo y a fondo, pero la idea consistiría en usarlo como el comodín del 50%, de la llamada o del público, según convenga. Las cosas van bien, un ejemplo, y Ferrari está con Kimi. Las cosas se tuercen, otro ejemplo, y La Scuderia lo ofrece como prenda en el altar de los sacrificios con tal de que la deidad no pille rebote.

¿Parece un planteamiento simplón? Seguramente lo sea, no lo voy a negar, pero a estas alturas de la película ya no cabe hablar de casualidades.

En Australia y en China se ha sacrificado a Raikkonen para mayor gloria de Vettel, y esto son hechos. Entiendo que duela leerlo así, en crudo, pero estamos hablando de un 66'6% de evidencias. Dos de tres pruebas dan ese porcentaje, ni más ni menos. Se cantó bingo en Albert Park pero en Shanghai la cosa no salió todavía peor por el miserable canto de un duro, ya que Vettel se extralimita en la salida, lo que obliga a Iceman a reconfigurar su propia arrancada, perdiendo tracción y la segunda plaza conseguida el sábado, para meterse de lleno en problemas innecesarios.

Maurizio tendría que mostrar más cuidado con esto. Es una opinión, desde luego, pero la sensación de que Kimi no cuenta puede acarrear más de un quebradero de cabeza a la de Il Cavallino. Primero de todo porque conozco mejores maneras de desmotivar a un conductor que tarde o temprano hará falta, y es que La Scuderia ya va detrás de Brackley en la de Marcas y con el de Heppenheim en solitario no se conseguirá gran cosa ya que la anglo-germana va a continuar jugando con sus dos hombres mientras la italiana pretende llegar a Abu Dhabi a la pata coja. Y segundo, porque todos sabemos de sobra lo que da de sí un Iceman desmotivado.

No me enredo. Hay datos suficientes como para pensar que Arrivabene puede estar haciendo la guerra por su cuenta, salvando su culo, mayormente. Así que me reitero en lo que mencionaba al inicio de esta entrada: por muchas vueltas que le doy, no me parece de recibo para Ferrari depender tanto de Raikkonen para que Sebastian encuentre la luz, porque eso delata que la fragilidad de la rossa es aún mayor de lo que trasciende o somos capaces de imaginar.

Os leo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ferrari echó al bote al menos un campeonato de pilotos entre 2010 y 2013 por no tener dos drivers competentes. A Massa siempre se lo cubrió de un manto piadoso, cuando en la rossa regía la república.

Felipe se ha victimizado hasta el infinito, pero el Excel no miente. Es un piloto del montón. En 2010 ha acabado sexto, a más puntos del quinto que éste último de la cabeza. No ha hecho su trabajo, y ha permitido al enemigo sumar puntos, que a la larga han salido carísimos.

Kimi es sin duda un mejor ejemplar a los efectos prácticos. Pero Ferrari parece no haber aprendido, y para elevar al percherón alemán que han traído, putean al finlandés.

Perderán toda opción de campeonato otra vez, porque en cuanto le suelten la correa a Mercedes...

anonimo dijo...

Es realmente un desperdicio tener a todo un Kimi, último campeón del mundo con Ferrari, haciendo un papel tan deslucido. Puede hacer mucho más.
Pero a su vez hay pilotos "en alza" que deben considerar esta conducta de Ferrari ¿Le conviene a Ricciardo dejar RB y pasarse a Ferrari? ¿Y a Sainz Jr.? ¿Y a "los nuevos" que han brillado en categorías menores y aún no han ganado en la F1 (Vandoorne, Hartley, Gasly, etc)?
La respuesta corta es "obviamente que sí", pero no es tan simple. Una vez que te colocan como segundo piloto, probablemente cuando se va el primero lo reemplacen por otro... dejándote a tí en ese lugar de segundón.

enrique dijo...

Coincido en el análisis, como no podía ser de otra manera. Sólo un pero, en esta carrera también se sacrificó a Kimi, haciendo de tapón para con Bottas, sólo que el safety car primero y Red bull después se encargaron de que pareciese otra cosa.

Anónimo dijo...

Massa acabó en 2010 a 108 puntos de Alonso.El año pasado e igualando subcampeón del mundo para el alemán,Kimi acabó a 112 puntos de este sin quitárselos al enemigo y entorpeciendo como en China,Barcelona o Singapur donde la lía y sale de rositas.Al final los puntos que no sumó fueron decisivos.El trato que se le ha dado a Kimi es el que exigen sus resultados y nadie con dos dedos de frente lo utilizaría como caballo ganador a estas alturas teniendo a un tetracampeón del mundo que ha vuelto a levantar a Ferrari de la miseria.

Anónimo dijo...

Primero recordarte que en Singapur, es Vettel quien la lía cometiendo una novatada. Otra más. No os confundais... Que para condenar al finn ya se las apaña muy bien Ferrari ella solita.

Luego recordarte que Massa en 2010 dejó colar dos Maclaren y un RB, resultando el peor entre seis conductores. Por eso te digo que el gap de puntos no significa nada, ni son comparables 2010 y 2017. Hoy el reparto está polarizado por el dominio de dos escuderías, que son quienes se lo llevan todo.

Y Ferrari sigue en la miseria. No sé qué mundial ves tú.

Fabian Prieto dijo...

Coincido totalmente. Sería más inteligente hacer lo que hace Mercedes pero a Vettel no le va bien cuando sus compañeros se le acercan, recordemos lo fiera que se ponía cada vez que se le acercaba Webber o lo mal que la pasó en 2014. No más en Shanghai, se cierra sobre Kimi a lo Hamilton prácticamente jodiendo la estrategia del finlandés y del equipo convirtiendo lo que era un 1-2 en un 1-4 y haciendo que el 77 de Mercedes se le pusiera a la zaga.

Ángel Rodríguez dijo...

Por una vez no estoy de acuerdo. No con el inapropiado papel secundario de Kimi que ya dura años y que es evidente.
Pero creo que en Melbourne no lo sacrificaron: le dieron la estrategia buena, pero Vettel se encontró con el Safety Car. De hecho antes de la parada yo estaba temiendo que metieran antes a Vettel y le hicieran un undercut al pobre Kimi.

A menos que Ferrari supiera que iba a salir un SC (ejem) creo que por una vez Ferrari le dio a Kimi la estrategia más justa.