viernes, 30 de junio de 2017

Mos Eisley a las tantas


Los anocheceres de los viernes son complicadillos en Mos Eisley. Uno no es como Paco Marhuenda —que sale en seiscientosmil programas, en televisión o radio, a diferentes horas, y aún le da para dirigir La Razón—, y en momentos como éste, claro, está más para allá que para acá de puro intentar llegar a todos los sitios durante la semana, que no puede, evidentemente.

Además de por esto, los viernes noche son jodidos per se. En los manuales de supervivencia en redes sociales que no he leído ni leeré jamás, me consta que se recomienda evitar las caídas de tráfico, es decir, que como todo el mundo, o casi todo el mundo, por ser más concretos, dedica estas horas a tomarse un respiro, por ejemplo, un bloguero de estirpe como el menda, debería centrarse en menesteres diferentes a escribir porque no lo va a leer ni la madre que parió a Peneque.

En todo caso, soy insurgente por naturaleza y pienso que esto es como cuando nos avisa la autoridad competente, Ertzaina, Guardia Civil, Mossos, etcétera, que hay que evitar las horas punta de tráfico cuando hay puente u operación salida, o entrada, y al final el embotellamiento cae sí o sí, porque todo quisque reacciona igual y madruga a la misma hora y tal.

Vale, acabo de caer en la cuenta de que además de que la noche se prepara para abrir los ojos en viernes, cambiamos de mes y para muchos toca escapar de vacaciones de verano...

No importa, los piratas de Mos Eisley somos gente de recursos. Basta una bonita canción como acompañamiento, un recuerdo agradable al que aferrarse y que la oscuridad y la memoria se hagan más llevaderas. 

Bien, Ron Dennis dice adiós definitivamente y parece que cerramos etapa cuando en realidad la sellamos hace meses, y me preguntáis con insistencia numantina qué pienso del futuro de Fernando y aunque sé que lo he comentado a pesar de que no recuerde dónde, os confieso ahora, por si se me ha pasado decirlo aquí, que hasta me he jugado un jamón a que veremos triunfar al asturiano en McLaren-Honda, en 2017 y 2018, quién sabe si también en 2019.

La pregunta del millón, ésa que no se atreve a hacer nadie, busca aclaración sobre eso de si es necesario desarrollar tantos caballos como la unidad de potencia alemana que propulsa las flechas de plata (las de Force India y Williams, ejem, ejem), o basta con acercarse lo suficiente como para exprimir las posibilidades aerodinámicas que proporciona el uso del calor en el suelo del vehículo, como están haciendo ahora mismo Ferrari y Red Bull, aunque esta última a mayor distancia de la anglo-alemana que la de Maranello.

Con la normativa 2017 en la mano juraría que es posible hacerlo siempre y cuando se consiga un calor más eficiente en el fondo plano.

Ahí está la madre del cordero. Desde 2009 está ahí. El calor luchó de tú a tú entonces con el doble difusor desde el interior del RB5, y después de temporadas, se ha impuesto.

El reglamento que hemos estrenado este año está enfocado a que las plataformas menores sean capaces de enfrentarse a los dinosaurios gracias a un uso inteligente del calor. Newey está detrás de esa idea tan básica como bella y magnética. De ahí que Renault y Honda hayan vencido aunque no lo parezca...

Me cansa discutir con ingenieros o filósofos de la ingeniería y lo había dejado por puro aburrimiento, pero si hay que despertar se despierta. Todo esto tiene mucho que ver con aquello que hablábamos el otro día a cuenta de la pregunta de Enrique [Ya todo está en su sitio]. El alerón delantero, o mejor dicho: la historia de su evolución de 2009 a esta parte, tiene mucho que ver con que la potencia pura no sea ahora tan importante. Basta acercarse al canon marcado desde Stuttgart y ser mil veces más eficiente donde importa, donde los sabios no han llegado todavía.

Así las cosas, escribo en viernes noche, cuando no debería estar escribiendo según los manuales de tal y tal, pero os explicaré en los próximos días por qué Honda ya ha vencido a Mercedes-Benz y por qué Fernando se queda en el único lugar posible donde concretar sus quimeras: Woking.

Podréis decir entonces que he acertado o errado, pero jamás que no me he dejado el alma en enseñaros a leer entre líneas.

Hay mucha enjundia en todo lo que está sucediendo ahorita mismo, pero nada que no pueda ser explicado en palabras que entienden incluso los que se ganan el desdén de los expertos. Lo juro, es viernes noche del inicio de una operación salida, pero os prometo que entre Austria y Gran Bretaña sabréis de qué cojones va esta guerra que ya está durando demasiado.

Os leo.

4 comentarios:

Pablo De La Rubia dijo...

Eso es subir la moral a las tropas y más aún a los que trabajamos los viernes por la noche!!
Como decía el Monaguillo desde su parroquia radiofónica, eres el "Avangelio"
Un abrazo Don José.

iñaki dijo...

Sólo un apunte en esa línea, los comentarios de el Doctor Marko de esta semana en cuanto a lo cerca que están de Ferrari aprovechando esos "intangibles ". Le ha faltado decir " que nos copien si pueden "

Lady Adhyra dijo...

Siempre un placer leer las elucubraciones de un insurgente sobre lo que se avecina para Woking, en las horas bajas de Mos Eisley.

enrique dijo...

Buenos dias. Menudo giro de los acontecimientos. Ansioso estoy.
Jose, si no es mucho abusar, a ver si podrías dedicar una entrada sobre las diferentes marcas de combustibles. Me inquieta (ingenierimente hablando) las sospechas de la FIA de que algunos equipos utilicen aceite como combustible.