lunes, 17 de septiembre de 2018

Habemus car


Me preguntaba Miguel el otro día sobre qué pensaba al respecto de la propuesta de vehículos para 2021 que ha hecho pública recientemente Liberty Media, y bueno, ambos sabemos de qué va la publicidad —en mi caso debo decir que cada vez la toco más puntualmente, la verdad—, e imagino que coincidimos en que, a priori, siempre está bien que el cliente sepa por dónde pueden ir los tiros de la campaña...

Resulta muy atractivo poder mirar el futuro por el agujero de la cerradura. En mi época este tipo de visualizaciones las hacíamos al aerógrafo. 

Os estoy hablando de cuando el Photoshop no había nacido, antes de 1990, seguramente Raimon Duran lo recuerda. Se ganaba muy bien. En un trabajo de apenas 36 horas llegué a facturar un cuarto de millón de las antiguas pesetas para la agencia i Pública, con un motivo para la Diputación de La Rioja que pretendía sintetizar su potencial turístico en una sola ilustración. Pena que entonces no había currelos de estos todos los días. Pena, también, que llegó el coño Photoshop y posteriormente los programas 3D, y mandaron mi profesión al carajo, como a tantas otras de aquella época.

En fin, el intento por compartir con los aficionados la Fórmula 1 de dentro de unos años ha resultado un completo éxito para la norteamericana, pero ¡ya! Como idea de visualizarlo está bien, pero seguramente, Miguel y yo habríamos intentado llegar más lejos porque el futuro, ante todo, necesita ser creíble para el cliente y su destinatario final, el target, que se dice.

La idea está bien, pero resulta escasita.

Dos tipos como Miguel y yo habríamos entendido que existe un mismo concepto germinal que daría al menos para tres o cuatro modelos de vehículos que podrían convivir en pista, y listillos que somos, habríamos dado algunas vueltas al asunto hasta definir una composición realista en la que, obviamente, se percibiera que la idea germen había sido modelada por el correspondiente constructor más allá de cambiar las decoraciones, definiendo así una serie de monoplazas que, partiendo de un concepto idéntico, aportaban diferentes soluciones que convivirían en ese futuro soñado plasmadas en una ilustración o un render.

Aquí falla estrepitosamente Liberty. Su idea no deja de ser una idea, un formato, para que nos entendamos, que lejos de resultar atractivo tira un poquito para atrás porque resulta uniforme a más no poder.

Vale que el coche venidero parezca agresivo y sugerente en sus distintas versiones, pero sincerémonos: aunque atractivo para los niños, no encaja con las coordenadas de lo que entendemos como Fórmula 1.

Va un ejemplo. Imaginemos por un instante que en 1975 Liberty gobierna la Tierra Media, y que por el interés común y otras zarandajas, propone ese año que en 1978 todos los coches se parecerán al Ligier JS11 aunque con diferentes decoraciones. Estaba guapo el cacharro francés, no jodamos, pero en el tránsito nos íbamos a perder el seis ruedas de Tyrrell, el Lotus efecto suelo, el Brabham fan car y el Renault Turbo...

No me enredo. La propuesta de Liberty Media tiene todo lo que puede pensar una corporación que le interesa a su público objetivo, pero por eso mismo es radicalmente mala. La Fórmula 1 es un complejo en continua evolución. Circunscribir su futuro a un ¡ah, oh!, supone una metedura de pata descomunal.

Habemus car, pero sigue sin haber novedad en el frente. Vamos a formato único y si algo ha tenido de bueno nuestro deporte hasta hace relativamente poco, ha sido la variedad. Saquen ustedes las cuentas.

Os leo.

5 comentarios:

anonimo dijo...

¡Por supuesto! Hablas del Lotus "wing car", del Ferrari 312-T con el ala delantera "a bigote" sobre el morro, de un coche con seis ruedas... en una época en la que si pintas los coches del mismo color no sabes a cuál te subes. Escapa a la regla el morro del ex Force India, con esas "orejas", y no muchos más.
En pos del espectáculo, el presupuesto y la seguridad hemos llegado a una categoría en la que "Il Commendatore" habría tenido un pico de presión que lo habría enviado al hospital.
No hay que ir tan atrás en el tiempo: Gordon Murray (creo recordar cuando pasó al McL "de calle" de tres asientos) ya había dado a entender que el reglamento de la F1 iba muy "encorsetado" para su gusto. El bueno de Newey, hace no más de un par de años atrás, se volcaba a proyectos por fuera de la F1, y RB lo consentía... hasta que lo necesitó nuevamente.
¡Cosas vederes, Sancho!

Cao Wen dijo...

Aparte del aspecto estético que, he de reconocer, me gusta, mi curiosidad iba por otro sitio: quiero conocer tu opinión a cuenta de si estas modificaciones aerodinámicas van a devolvernos la competición en pista, si con ellas se podrá aprovechar el rebufo del de delante sin perder adherencia, si no se destrozarán esos neumáticos extrafinos en media vuelta, si éstos mismos dejarán de ser parte de la amortiguación, si la visión del piloto se ha reducido aún más. Como ves, te doy trabajo; lástima que yo no sea la diputación de la Rioja.

Jose Tellaetxe Isusi [Orroe] dijo...

Buenos días ;)

Anónimo ;) Efectivamente, Murray se sintió más atraído por las posibilidades que había fuera de la F1, y Newey por las del diseño para la America's Cup. Sin duda, un síntoma de que nuestro deporte no busca la excelencia ;)

Miguel ;) Ahí está el problema: que no podemos valorar todo esto que dices. En principio, el habitáculo se retrasa con lo que habrá peor visión frontal. La solución es un morro en declive que no aporta gran cosa en términos de funcionalidad porque el alerón delantero sigue siendo muy grande, lo que avisa que el fondo plano y difusor van a ser tan importantes como ahora. Es decir, va a seguir habiendo porblemas para adelantar, de hecho aparece el eterno DRS en el alerón trasero.

En cuanto a las gomas con llanta de 18", diría que aguantarán, pero como bien recuerdas, van a necesitar que las suspensiones se remodelen, pero en el proyecto no s eve que quepan esas remodelaciones...

Bonitos sí son, pero no veo que supongan un avance ;)

Abrazote ;)

Jose

Tadeo dijo...

Cómo coches de playstation? me temo que es eso, un poster más

Jors dijo...

Me tengo que alinear con lo que comenta el anónimo del primer comentario.

A mi modo de ver hay 2 posibles opciones para hacer las cosas. La que sugieren los nuevos amos de la F1, que consta, aparentemente, en la estandarización muy al estilo de los Indy o, la más cercana para los europeos, Fórmula E.

En definitiva es lo que sugieren esos bocetos. Coches con una carrocería similar donde, esperemos, la mecánica sea cosa de los equipos y decorados, eso sí, con los colores de cada casa. Con un reglamento encorsetado y eliminando de un plumazo los conflictos aero del reglamento actual hasta podría funcionar la propuesta ya que, no nos engañemos, para la mayoría de espectadores -que no fans de la F1- los coches, actualmente, son, de facto, idénticos solo que pintados de colores diferentes.

La otra opción sería volver décadas hacia atrás. Conseguir un reglamento abierto y que cada cual investigue un poco lo que le parezca mejor. Y a mí me da, no sé por qué, que los constructores no iban a ver con buenos ojos esa libertad porque, sinceramente, lo de innovar sobre reglamento abierto está muy bien para unos locos garagistas, pero los gastos, aunque enormes, hay que contenerlos y si el monte no tiene puertas... pues eso, la cosa estaría jodida. Que no es lo mismo la guerra a campo abierto que practican los ejércitos mastodónticos que la guerra de guerrillas de uno formado por simples regulares.

Y tampoco nos engañemos, "ahora" se han estado "adjudicando" títulos al mejor postor con reglas escritas (y encorsetadas) por y para el mayor pujante. El "modelo Ecclestone" de los últimos años hay que sanearlo, y es ahí donde los yankis intentan cortar por lo sano. Puede que lo que presentan no guste por igual o se equivoquen de plano, pero lo que está claro es que hay que hacer algo con esta F1 que se muere...