domingo, 31 de julio de 2022

Johnny está perplejo

Johnny Herbert «no entiende» a Verstappen, podríamos sintetizarlo así, pero ha sido gracias al cachondeo que se han traído en Twitter Joserra (Ligasórdida) y Charly (Barazal), que me he tomado la molestia de leer completo el reflexivo ejercicio de hipocresía barata que se ha cascado el de Sky Sports con el vigente Campeón del Mundo [Herbert «perplexed» by Max’s negativity towards Hamilton], para comprender que Herbert «no quiere entender» al holandés y cuestiona su visión cruda de la temporada 2021 desde la óptica de 2022, básicamente porque pone a Lewis Hamilton donde deberían haberlo puesto él y sus colegas a poquito que se tomaran en serio el papel que desempeñan como comentaristas o periodistas deportivos (sic).

Decía mi difunta abuela María que no se deben pedir peras a un olmo y con esta gente la guerra está perdida. 

Tonto a las tres

Si soy sincero, diré que pensaba que Esteban era bastante inteligente. Mi «Banchi» no tiene nada que ver con el gilipollas que esta tarde se han lanzado contra Fernando en la salida dejando un campo de fútbol de espacio libre para que Hamilton lo aprovechara a su antojo en Hungaroring, y luego ha rematado la faena rindiedo Alpine ante Ricciardo.

Ni la francesa ni el asturiano, ni él, han salido beneficiados de una estupidez que no tiene nombre. La responsabilidad última cae en el zurrón del paniaguado de Otmar Szafnauer, que, inútil para dejar las cosas claras entre sus conductores, ha consentido tanto al francés que éste piensa que es el Rey del Mambo cuando se muestra incapaz de dejar de ser idiota. Agoté mi generosidad adoptando a Felipe Massa como mi Felipe, pero con Ocon no tengo ganas de repetir pecado. Decía Concha que a quien nace barrigón de más está que lo fajen, y viene siendo hora de señalar a los tipos que sobran en la parrilla porque ni suman ni son capaces de entender qué puesto ocupan en su escudería ni qué función se espera de ellos. Esteban es bobo, y esto es lo mejor que puedo decir de él.

Os leo.

Cela même

La Race 2 del Grand Prix of Indianapolis resultó más discretita de lo esperado, quizá porque el vencedor de la prueba salía segundo junto al poleman Felix Rosenqvist y la aerodinámica de los monoplazas impide alegrías como las de antes de la incorporación del Aeroscreen. Pero no adelantemos acontecimientos porque tampoco supuso pan comido para Alexander Rossi.

La arrancada tuvo su nota discordante en el contacto entre Colton Herta y Patricio O'Ward, que colocó al mexicano de Arrow McLaren en mitad de la montonera y abría espacio para que Josef Newgarden se sumara a la fiesta de la cabeza. Herta se recuperó y comenzó a devorar millas, de manera que para la vuelta 11 de las 85 que constaba la carrera, la lideraba con Rossi a cola de su vehículo, seguido por Christian Lungaard y Rosenqvist, lo que motivó movimiento en la calle de pits, con O'Ward adelantando parada por ver si mejoraba posiciones, que lo hizo.

sábado, 30 de julio de 2022

Mierda de «shit car»

La temporada está resultando bonita, al menos los sábados. Los domingos se jode siempre, pero leo que hasta el momento han puntuado todas las escuderías y eso es de agradecer a San Stefano y San Ross, y también a Valí Mohammed, quien en nada nos devolverá al piso santificando que lo que beneficia a Mercedes AMG nos beneficia a todos, y así debe ser, y por toda la vida del Altísimo, que es infinita, como infinitas son su generosidad y capacidad de indulgencia. ¡Amén!

Pena que, como quien dice hace nada, le haya prometido a Caperucita que iba a portarme bien, porque este sinvivir saturnal daría para horas y horas de cachondeo, ya que sabemos —lo sabemos—, que George Russell acabará el Gran Premio de Hungría detrás de Lewis Hamilton [Los pecados de otros] porque así lo dice la gramática de nuestro deporte y lo establece la pragmática sanción que dedicó Torger Christian Wolff a su heterónimo Toto, una noche de invierno en que Susie mandó a éste a dormir al sofá.

La ducha fría

Las aspiraciones de Álex Palou para repetir victoria absoluta en el NTT IndyCar Series se han reducido a la nada. Apartado de los centros de información y decisión de Chip Ganassi Racing —decisión razonable visto lo visto cómo va la batalla legal—, la situación actual del español pasa por rendir en pista más allá de lo esperable y rezar para que se dé una concatenación de hechos favorables que, despertemos, no se va a dar.

Ya hay quien ha esbozado que Palou ha hecho el bobo, pero a mí me pide el cuerpo recordar el antiguo aserto guerrero: para ganar una guerra muchas veces hay que sacrificar algunas batallas. Cuando Álex salga de la sombra de Ganassi hablamos de nuevo de esta historia, ahora es momento de tomar una ducha fría y esperar que a nuestro compatriota le sonría la suerte en el camino que ha tomado, porque, repito lo del otro día, a pesar de su corta edad no hay razones para pensar que no sabe lo que está haciendo y por ello le arrogo la facultad de estar preparado para lo que venga.

Os leo.

Oda al 56B


La experiencia Indy de 1968 con cuatro ruedas motrices iba a tener continuidad en Fórmula 1 con el más convencional Lotus 63, y en la propia competición norteamericana con el 64 —vehículos de los que hablaremos en la siguiente entrega de esta miniserie tejida al hilo de mi última participación en el canal de Jero [Cómo llegó el efecto suelo a la F1 P.2]—, pero alcanzó su máxima expresión en 1971, cuando Team Lotus ya había ganado los Mundiales de Constructores y Pilotos de 1970 con el Lotus 72.
 
El Lotus 56B fue heredero directo del 56 [La Guerra de las Galaxias] aunque adaptado a las circunstancias del calendario de nuestra actividad, donde las curvas son más numerosas que en el óvalo de Indianápolis y presentan diferentes radios. 
 

viernes, 29 de julio de 2022

«Vivir del piastri»

Confieso que albergo una curiosidad tremenda por conocer cómo concluye el bendito tema de la renovación de Alonso, y que es aún mayor mi interés por saber de qué vivirán a partir de ese instante los que están estirando el asunto Piastri hasta la extenuación y, desde luego, más allá de lo aconsejable.

Si antes vivir del cuento era más o menos un arte al alcance de unos pocos, «vivir del piastri» se ha convertido de un tiempo a esta parte en un ejercicio disruptivo, algo sorprendente e inesperado para lo que nadie estaba preparado, que tiene el éxito asegurado en cualquier nicho de mercado específico, según cuenta la chica esa que nos habla desde los anuncios de Youtube de la disrupción cuan moderno Bálsamo de Fierabrás.

Seguiremos informando. Os leo.

jueves, 28 de julio de 2022

Seb quiere ser feliz

Vettel no es de mis preferidos, por decirlo en llano y se me entienda. Ha estado arriba del todo y abajo, rumiando día sí y día también, esa verdad del barquero que sentencia que los pilotos como él dependen tanto del monoplaza que conducen, que sin una buena herramienta se les hace imposible disfrutar.

La razón oficial de su salida del Circo es que tiene ahora otras prioridades, su familia la primera de todas, pero como fondo suena el ruido de un espectáculo que consume cada vez más rápido a sus hijos y, si no los despacha antes por la puerta de atrás, los convierte en juguetes rotos que tienen por obligación sobrevivirse como buenamente pueden. 

Iowa Two

En sintonía con la carrera del sábado [Iowa One], el Grand Prix of Iowa Race 2 del pasado domingo vino a ser prácticamente su continuación, pero esta vez propuesta a 300 vueltas. 

Power en la pole, Newgarden a su lado, la arrancada nos brindó la sorpresa de un Patricio O'Ward especialmente entonado que supo pasar de la séptima plaza a la tercera en apenas un giro, convirtiéndose así en integrante de la terna que capitaneó la cabeza de la prueba durante el primer tercio de la misma, pues a partir de ese instante el guión cambiaría radicalmente.

miércoles, 27 de julio de 2022

¡Ay, Manolo!

A pesar de venir de la zona creativa del mundo no soy mucho de creer en el factor casualidad como responsable de las cosas. Es cierto que los de Ciencias llevan (aparentemente) ventaja en esto, tan sobrios, tan empíricos, aunque luego les pasa como a los demás. Y con los de Humanidades sucede lo mismo, tan rigurosos, tan científicos...

El arte, así, en general, siempre se ha asociado a la bohemia y al soñar a todas horas o no tener los pies posados en el suelo, pero mira tú, hubo un tipo por ahí que después de ser rechazado en la Academia de Bellas Artes de Viena rehusó el consejo de estudiar Arquitectura, se puso a mayores, se vino arriba y, rodeado de las mentes más brillantes de la época, nos empujó al conflicto más brutal que ha vivido el ser humano. No, no os fiéis nunca de una artista, no suele ser buena idea.