sábado, 16 de enero de 2010

Ñ de España


Con la victoria de Carlos Sainz en el Dakar 2010 todavía caliente, España se va descolgando poco a poco de la F1, para casi desaparecer en un año que se aventuraba afortunado como ninguno.

Nos las prometíamos felices, yo el primero: dos trazados oficiales en el calendario, una escudería y tres pilotos en pista, no, nada de esto podía ser considerado moco de pavo, pero la realidad impone sus reglas, y salvo Fernando con sus dos títulos bajo el brazo vistiendo de rosso, cabe esperar nada de esta temporada que va regando sus cunetas iniciales con algunas víctimas que visten pabellón rojigualdo.

viernes, 15 de enero de 2010

Inquietudes


Visto cómo anda la corrala de revuelta, uno, yo, aquél, ¡qué más da!, tiende a preguntarse de qué manera hemos llegado a este punto de rareza extrema en un deporte que tiene todos los ingredientes para ser cualquier cosa menos esto. Calzado el desconcierto ante una actualidad cuya máxima es la incertidumbre apenas a dos meses de que los monoplazas comiencen a rodar sobre las pistas, uno, yo, el otro o el de más allá, trata de razonar si no será que la mentira viene de lejos y no nos hemos dado cuenta.

En momentos como estos en los que no se sabe muy bien ni qué decir ni de qué hablar, tiendo a refugiarme en el pasado, y si otras veces me ha dado por sumergirme en el pretérito más profundo, llevo unos cuantos días hincando el diente a las carreras de mediados de los 80 del siglo pasado para arriba, por ver si cambia algo de lo que recuerda mi memoria. Mirando aquellas hazañas de tipos como Mansell, Prost, Senna, Piquet o Alboreto, siento que sólo ha cambiado el contexto, porque el alma de la competición sigue estando viva aunque parezca muerta, y es que hay quien se ha empeñado en que el espectáculo artificial asesine al que la F1 ha llevado en sus entrañas desde que alguien tuvo la hermosa idea de convertir en antagonistas a diferentes máquinas conducidas por auténticos artistas, haciéndolas luchar por el primer puesto sobre un circuito de tierra y piedras.

jueves, 14 de enero de 2010

Redondas y oscuras


Nuestro cerebro es un maestro consumado en economizar recursos, hasta el punto de que es capaz de sintetizar complejos desarrollos en sencillas soluciones, para tirar de ellas cuando hace falta sin apenas gastar un átomo de energía, así, cualquier trasto que entre en nuestro campo visual y lleve círculos oscuros a los costados es un coche, y si su volumen es considerable: autobús o camión. ¡No falla!

Las ruedas son un poco la seña de identidad de los vehículos, por ello, con saber que son negras y redondas nos basta. En este orden de cosas, a pesar de que hubo un tiempo ya lejano en que no llevaban cámaras de aire y eran blancas, de caucho puro, y a pesar, también, de que en la actualidad hay variedades de gomas para resolver casi todo tipo de circunstancias, los neumáticos son neumáticos y parece que no hay mucho más que decir, sin embargo, en la F1 son algo más, en realidad mucho más, porque forman parte indispensable del sistema de suspensión de los modernos monoplazas, razón que obliga a que sus perfiles sean considerablemente gruesos, y no ligeros como los que se calzan en otras disciplinas de la alta competición.

martes, 12 de enero de 2010

A tientas


Han empezado a circular los primeros esbozos sobre los monoplazas que podremos ver a partir de finales de este mes; concretamente, la cosa ha comenzado por Ferarri. David Plaza, en su blog nos ofrecía el fin de semana pasado un precioso aperitivo, y ayer podíamos ver en España la primera tentativa visual de acercamiento al F281.

En líneas generales tengo algunos peros a la propuesta que ya se puede ver en Internet y que también ha salido publicada en algunos medios, porque las dimensiones y volúmenes que se barajan me parecen a todas luces excesivos.

lunes, 11 de enero de 2010

Con Felipe al lado


Si nuestro peor enemigo somos nosotros mismos, no hay que forzar mucho la cosa para afirmar que el siguiente en el escalafón suele andar muy cerca. En lo referente a la F1, desde luego que el compañero en la escudería es el primer rival a batir. Entre que dispone de idénticas o parecidas armas que tú, y que conoce de primera mano tus virtudes y flaquezas, él es él, el tipo que puede afearte, tumbarte, o sencillamente destrozarte como no te andes con cuidado.

En La Scuderia, Fernando va a tener al lado a un viejo conocido, Massa, con quien se las ha tenido que ver en más de una ocasión, y este particular debería suponer una estimable ventaja para el asturiano, ya que desde su paso por McLaren sospecho que ve la vida de otra manera y no mostrará el flanco con tanta galantería como en 2007. Sea como fuere, Felipe, mi Felipe, era un hueso muy duro de roer y podría seguir siéndolo a poco que la recuperación de su duro accidente sufrido en Hungría haya sido efectiva, cosa que está por ver, y el Nano tiene que estar avisado porque conoce perfectamente al paulista, así que permitidme que diga que el asunto no me preocupa demasiado.

sábado, 9 de enero de 2010

En la ingle


Retomar el pulso candente de la cosa pasa inevitablemente por tocar el corazón infecto de la misma: sus cloacas. Cuando os hice partícipes de mi gesta nadadora atravesando El Abra desde Ciérvana a Algorta, os ahorré un chusco detalle, y es que debido a mi errónea deriva, tras enfocar la playa de Arrigunaga no me quedaron más cogieron que avanzar durante un buen trecho a través de aguas fecales (¡vaya costumbres aquellas de tirar la porquería al agua!), para lllegar enterito al puerto viejo algorteño, lugar donde estaba situada la meta. Aguanté como un titán, que quede claro, aunque el asco provocado durante el trance me impidió disfrutar del bien merecido bocadillo de chorizo con que la organización agasajaba a sus héroes. Tenía 17 años, ¡sería por eso!

Como iba diciendo. El pulso de la actualidad impone sus reglas y toca hablar de la reciente sentencia que resarce a Flavio Briatore, aunque no en el montante que reclamaba, de la fea emboscada que le montó Max Mosley a cuenta del cuento de Singapur 2008.

viernes, 8 de enero de 2010

Tyrrell 025


La reducción de la anchura de los neumáticos delanteros prevista para la temporada 2010 acarreará una redifinición importante de los frontales de los monoplazas, que se me antoja complicada de atisbar o vislumbrar, sin un maldito referente que llevarme a los ojos.

Así, a falta de que se vayan desvelando las tendencias que irán marcando la cosa aerodinámica este año, y por ser consecuente con aquello de que todo o casi todo está ya inventado, me he permitido rescatar un vehículo que corrió en 1997 y cuya notoriedad reside en la quilla que soporta el alerón delantero, y que se pierde bajo la nariz del coche buscando llevar el flujo de aire hacia la zona inferior del casco mientras ampara el anclaje inferior de los triángulos de las suspensiones anteriores.

jueves, 7 de enero de 2010

Reservoir dogs


Oficialmente se han acabado las fiestas pero las ganas de marcha persisten. Me he tomado unos días de descanso y la vuelta a la rutina ha resultado bastante cachonda porque me encuentro a Fernando en casi todas las salsas, incluso en aquellas que dicen ir contracorriente mientras perseveran en golpear una y otra vez la misma piedra.

Vamos a ver, que me parece que no resulta tan complicado de asimilar: si Fernando es tan chungo y tan flojo piloto que ha necesitado la ayuda de todo un universo de arrimados para elevarse a lo más alto, por qué no nos sentamos a ver si se cae de nuevo y nos dejamos de bufonadas, porque bufonada es hacer de cada granito de arena que roza al asturiano, una montaña sobre la que montar cualquier bonita fábula.

domingo, 3 de enero de 2010

El tal Alain


Vivimos quemando y abriendo etapas, y aunque hay demasiada gente que considera que la que sufre es eterna y no necesita recambio, lo cierto es que los seres humanos consumimos nuestra vida en un perpetuo tránsito entre universos que se suceden como cuentas en un collar. Por ello admiro a las personas consecuentes, se vistan por los pies o lo hagan por la cabeza (antiguamente esta frase hecha tenía un significado claro que los nuevos tiempos han tirado por los suelos, disculpadme que la mantenga), que entienden que hay que coger la maleta para comenzar una vez más de cero.

Echando la vista atrás comprendo ahora por qué el comportamiento de Fernando resulta tan extraño a los ojos de los aficionados. Desde 1997 —casi trece años, ¡se dice pronto!—, todos los campeones del mundo se han retirado en la escudería que les permitió conseguir sus éxitos, o permanecieron en ella hasta su abandono definitivo, salvo Button y Alonso. Mika Hakkinen, coronado en 1998 y 1999, se largó de McLaren a finales de 2001 tras ocho años de convivencia. Michael Schumacher, consumado triunfador desde 2000 a 2004, terminó sus primeros días en la misma Ferrari que lo cobijó en 1996 y lo dejó partir diez años después. Kimi Raikkonen, lograba su entorchado en 2007 con Ferrari, y de Ferrari se nos ha ido a los rallyes después de dos años de vestir de rosso. Lewis Hamilton sigue en McLaren, equipo donde se estrenó un año antes de obtener el título de 2008…

sábado, 2 de enero de 2010

Con dos cogieron


Dicen que una imagen vale por mil palabras, y aunque con mil palabras me desenvuelvo casi mejor que con la acuarela y los lápices, voy a festejar con esta estampa tan elocuente y grandota con que abro la entrada de hoy, que dos de mis cariños más profundos se han conjugado con ánimo de hacerme feliz en 2010.

Pues sí, este año que descorchamos se presenta estupendo con Fernando Alonso en Ferrari, y aunque sólo sea porque quedan atrás los sufridos desde que el asturiano decidiera irse a McLaren con sus dos títulos mundiales bajo el brazo, la apuesta bien merece un brindis. ¡Sea!