Tengo tarde canallita, así que vamos con el Gran Premio de Barcelona-Catalunya porque, además de la aplastante victoria de Lewis sobre la Ferrari —ya sé que las Sprints son una mandanga, pero considero que no hace falta resaltarlo tanto olvidando que el inglés ya ganó con la rossa la cortita de China el año pasado—, nos ha dejado algunas perlas que me parecen de recibo tener en cuenta.
Russell, por ejemplo. Nos pongamos como nos pongamos, el hombre no está para liderar Mercedes AMG. Hoy Antonelli le ha dado sopas con onda en todos los aspectos, sobre todo echándose el equipo a la espalda cuando Hamilton ha comenzado a arruinar el sueño común. Su abandono posterior ha permitido a George salvar sus propios muebles, pero dudo mucho que Toto Wolff vuelva a confiar en él, ya que el equipo tiene ahora meridianamente claro quién es el 1 y quién el 2, y lo cierto es que en este atolladero se ha metido solito el de King's Lynn.
Leclerc, última cosa a valorar, y ésta duele porque no somos precisamente pocos los que estábamos esperando que sucediera más pronto que tarde.
Vasseur y Elkann tienen ya lo que querían y es inútil darle más vueltas. El de Stevenage se ha consolidado hace unas horas como Rey indiscutible de La Scuderia y, bueno, va a resultar muy complicado bajarlo de ahí, básicamente porque ha sido la propia Ferrari la que ha obrado el milagro de convertir la historia de Il Predestinato en un cuento de hadas vacío de contenido.
En fin, la carrera en sí ha gozado de todos los ingredientes como para hacernos olvidar las obligaciones que ha impuesto el nuevo Reglamento y molestaban tanto en otras ocasiones.
En lo personal me siento contento por todo esto, pues poco a poco van encajando las piezas que me llevaron a contestar a Juan Carlos que si a vuelta de verano me preguntaba lo mismo le contestaría de forma idéntica a como hice a mediados de abril [El Disfraz de Polifemo]. Bueno, visto en perspectiva, también me habría ahorrado la tonta discusión que os conté que mantuve con un parroquiano de Gorliz en el New Tavern...
Pero volvamos sobre nuestros pasos. Kim Kardashian está ejerciendo sobre Lewis un efecto portentoso y salvífico, mayor que el que pudo aportar al ídolo Uri Geller o, en tiempos más recientes, ha podido darle Angela Cullen. Estabilidad emocional, coche, que tu equipo te quite de encima al único hombre capaz de afearte, y, como le decía el otro día a Álex en el último episodio de Stop&Go [La Fórmula 1, el orgasmatrón, el soma y los tomates larga vida], a Hamilton sólo le hace falta creer en sí mismo porque es un talento natural como pocos hemos visto.
Y bien, hoy ha ocurrido en Montmeló, a 14 de junio de 2026.
De los grititos de los de Sky Sports por el podio británico en Barcelona, con vuestro permiso hablo otro día. Os leo.

1 comentario:
La culpa es de Charles. Primero, por renovar tan pronto. Segundo, por no pegar cuatro puñetazos en la mesa cuando su equipo, por ejemplo, le revienta la carrera en Miami (donde Lewis se arrastraba) o en Mónaco, delante de "su gente" (¡!) donde lo humillan cuando le hacen pagar a él también la sanción que le metieron a su compañero de 5 segundos... esa imagen es la declaración de intenciones más clara que he visto nunca, sobre todo dado el contexto. Y tercero, porque ayer, teniendo dos décimas de margen en q2 con Lewis, quiso ir más allá del límite y metió 10kph en la curva 4, para batir a Lewis en el S1 (cuando lo batía en S2 y S3 consistentemente), y claro, lo de siempre, o puerta grande o enfermería. Hoy, en los dos primeros stints fue más rápido que el inglés, e incluso le recuperó con duros 9 segundos, luego sale el VSC justo cuando acaba de parar él y beneficia solo a HAM, y ya en la última parte el coche iba herido de muerte. Como se suele decir, él se construyó su propia suerte por no aprovechar su mayor fortaleza y querer pasarse del límite cuando le valía para pole o segunda línea. En cualquier caso, como bien dices, Ferrari es quien ha creado el caldo de cultivo desde inicio de temporada y Charles lo resiente. Lewis + Kardashian + Sky/Autosport + Ferrari desde chiquitito + Piloto más laureado de la historia superando a Michael de rosso... vende más que un crío privilegiado de Mónaco que se conforma con una vida de ensueño, que no tiene prensa y que como mucho se queja por radio, pero luego permite que Binotto le levante el dedo. Por eso no es Max. Por eso no es Alonso. Por eso no es Lewis. Tiene más velocidad pura que ellos, pero cada vez más se parece al Lole. En cuanto a Mercedes... estoy contigo. Ahora bien, el resultado es engañoso, Toto lo sabe y tú también. ;)
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