miércoles, 3 de junio de 2026

Mónaco gepé


Supongo que toca agradecer a Liberty Media que haya convertido el circuito del Mundial en un viaje del IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), en el que lo importante es la excursión en sí, nunca el destino, en plan lección de aprendizaje zen, no vaya a ser que nos obsesionemos con la meta, la meta, y la ansiedad acumulada acabe en un susto y con nuestros huesos en un hospital.

Nos acercamos al Gran Premio de Mónaco y el conductor ha parado en una estación de suministro en Cantalapiedra con la intención de que estiremos las piernas, aliviemos la vejiga, cambiemos el pañal desechable y, si da tiempo, nos apañemos un bocadillo o pillemos un souvenir para los nietos. 

Media hora de solaz, ni un minuto más, a cuyo término se hará recuento del personal y se reiniciará el trayecto porque lo vital seguirá ocurriendo más allá de los cristales del autobús, donde sucede todo, donde siempre ha sucedido y seguirá sucediendo todo.

Recuerdo con cariño a don Carlos, a quien apodábamos El Charles, intentando que nos entrara en la mollera la relatividad de muchos fenómenos que nos rodean. Con tiza y sobre pizarra, y un arte para el dibujo nada desdeñable, nos explicaba que, físicamente hablando, da lo mismo que un vehículo se traslade sobre una superficie cualquiera, una carretera, por ejemplo, que el citado permanezca quieto y sea la carretera la que avance o retroceda, concepto que ya se aplicaba en algunos juguetes.

Liberty llegó con esta idea, no me cabe ninguna duda. A finales de enero de 2017 se le hizo obligado desprenderse de Bernie Ecclestone porque al británico, que también era de visitar muchos sitios, le gustaba que el aficionado disfrutase de cada cita mientras que a la norteamericana le basta con que mire cómo pasa el calendario al otro lado de la ventanilla del bus. Dos opciones contrapuestas, polarizadas, que, obviamente, no podían convivir.

En fin. Llegamos a Mónaco como podríamos llegar a cualquier otro lugar. Mientras Ben Sulayem pretende perpetuarse en el cargo, la FIA va a experimentar en el legendario trazado una nueva modalidad de aplicación reglamentaria. Dará un poco igual el resultado de la aventura. Transcurridas otros siete jornadas visitamos Montmeló y el hervor de estos días será agua pasada porque permanecemos quietos y es la vida la que se mueve bajo nuestros pies.

Os leo.

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