Creo que ya os conté que charlo con Joserra (Ligasórdida) a través de la ouija, a pesar de que alguna vez se mete en la conversación algún incómodo ente del más allá, hace menos ruido que el tamtam, es más respetuoso con el medio ambiente y la Agenda 2030 que las señales de humo, y, en líneas generales, va infinitamente mejor que whatsapp porque no te deja colgado cuando hay apagones como el del lunes de la semana pasada.
Y bien, a cuenta de la cita miamitarra nos tocó preguntarnos de nuevo si había bemoles de retirar para siempre los neumáticos de lluvia extrema, cuestión nada menor porque no sirven ahora mismo para nada productivo, vamos, que son totalmente inútiles, incluso dejan mucho que desear en su viejo cometido de desalojar agua con el fin de abrir sobre el piso una trazada menos húmeda —aunque se vea gris en televisión nunca está seca del todo—, pues nadie en su sano juicio suele recurrir a ellas y la FIA sólo las impone para circular detrás del Safety Car, donde no se rueda demasiado rápido.









