A ver, mis velas están encendidas por Max. No os voy a engañar, estoy hasta aquel sitio de Lewis y sus mantras new age, sus proezas y postureos, sus difíciles comienzos y gilipolleces varias. ¿También pasó por eso de hacer de cajero o doblar camisetas cuando Ron Dennis le tocó la cabeza con su varita mágica...?
No sé, tiene que motivar mucho que con 10 años se acerque a ti uno de los jefes más importantes de la Fórmula 1 y te diga que algún día correrás en McLaren. Al final, los vecinos de Stevenage resultaron los más listos de todos reprobando las estúpidas palabras del ídolo: «I come from a not-great place in Stevenage and lived on a couch in my dad’s apartment...» [Stevenage muestra su descontento y responde a Lewis Hamilton].









