miércoles, 3 de octubre de 2018

¡Size Zero! [#McHonda 04.1]


Durante 2015 Honda todavía no se había vuelto impermeable a la cultura occidental ni tonta del culo ni, por supuesto, había olvidado cómo hacer motores, de forma que el runrún mediático de la temporada se inclinó bastante temprano por criticar el diseño del MP4/30. El buenismo es así y no cabe cambiarlo.

Lejos de valorar la auténtica importancia que tenía la lobera en que los equipos y FIA habían metido a la japonesa con el asunto de la supuesta ventaja jamás demostrada, la anulación de las ventajas reales del primer año, la aplicación de normativa de segundo año y la reducción de tokens a mínimos para evolución y desarrollo, amén de los dos únicos vehículos para sacar adelante el proyecto, a la prensa anglosajona y alemana, y a su mamporreros de aquí, sólo les quedaba tratar de encontrar la cuadratura del círculo en el agresivo trabajo aerodinámico propuesto por Peter Prodromou, la llamada talla cero (Size Zero philosophy), un recurso que ni era nuevo ni tan radical como se insinuaba entonces.

Pero no adelantemos acontecimientos. Dennis había fortalecido el equipo con la figura de Fernando Alonso y seguía erre que erre considerando que Honda no debía suministrar a ningun equipo que no fuese el de Woking, pero la aventura empezaba mal —extrañísimo percance del asturiano en Montmeló en el que lo más seguro es que intervino una descarga eléctrica—, y continuaba peor porque dos monoplazas resultaban a todas luces insuficientes para resolver la papeleta.

Jenson Button lograba puntuar por primera vez en Mónaco y Fernando en Gran Bretaña. En Bélgica, la suma de puestos de retraso en parrilla por cambio de componentes sumaba entre los dos la escalofriante cifra de 55 plazas, y para mayor sindiós, la nipona iba por sus séptima y octava unidades de potencia estrenadas (recordemos que sólo se podían usar 4 en 2015 sin penalizar). Pero como la prensa especialista ya tenía lo de la Size Zero, los problemas que aquejaban a los del sol naciente y por ende a McLaren, provenían de las exigencias del diseño, of course!, no de la salvajada de normativa. ¡Mátame, camión!

Aprovechando que hace unas horas hemos hablado de Bruce Wood (Cosworth) [Cosworth y Ferrari], me permito traer otra frase que tiene mucha enjundia a la hora de contextualizar estos fascinantes instantes que estamos relatando: «... la situación de Honda tampoco ha ayudado a hacer atractiva la entrada [...] Si un gran fabricante como Honda, que saben cómo hacer las cosas, han tenido esos problemas y han recibido tan duras críticas por ello… ¿Quién querría exponerse a algo así?» [Cosworth destapa el bloqueo de Ferrari en la reunión de motores para 2021].

¡Mola!, ¡¿a que sí?!

Y bien, como todavía hay tema con 2015 porque a Dennis le van a empezar a crecer los enanos en su propia casa y, por espacio, obviamente lo vamos a dejar para la siguiente entrega, os recomiendo que ampliéis horizontes en la hemeroteca porque la Size Zero va a seguir siendo trending topic en la prensa deportiva de 2016, mientras comienza a abrirse paso entre nosotros la perturbadora tesis de que los de Honda habían olvidado hacer motores, no se dejaban ayudar, las diferentes culturas suponían un escollo insalvable, etcétera, etcétera, etcétera; o lo más frugal de que los japoneses, sencillamente eran raros de cojones y no los entendía ni su padre.

Os leo.

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1 comentario:

keskusracing dijo...

2016 fue un buen año. Alonso en top 10 a final de temporada, puntuando casi siempre y cuando abandonaba lo hacía en posiciones de puntos... La pena fue que el concepto tocase techo, eso fue lo que que mandó a la mierda todo