martes, 23 de octubre de 2018

Pero Ferrari no pudo...


Está muy bien hablar de la Ferrari de los últimos años como si fuese un continuo en el espacio y el tiempo, pero nos hacemos un flaco favor si no discernimos que la Ferrari que le tocó a Alonso era infinitamente más pobre de recursos que la Ferrari que le ha tocado a Vettel. Por no afear más la cosa, cabe recordar que ni en compañeros ha sido similar.

Tampoco en cuanto a trágalas federativas son comparables. Las amenazas de montar un campeonato paralelo [El yate de Flavio], y el intento posterior de compra de la participación de CVC [Murdoch tiene posilidades cercanas a cero de comprar la F1], movimiento en el que intervino el fondo de inversiones Exor de la familia Agnelli, enturbiaron la relación entre Bernie Ecclestone y Luca Cordero di Montezemolo y aquello fue dejando secuelas en la pista [Newey afirma que el doble difusor fue una lección de Mosley a Ferrari y McLaren].

No, no se pueden hacer demasiadas comparaciones. En realidad, a dos dedos de frente que tengamos no las haríamos jamás. La Ferrari de comienzos de esta década se lleva mal con Bernie, con la FIA y para empeorar las cosas estaba tocada en lo económico. Era recurrente escuchar quejas al respecto de la antigüedad de algunas instalaciones [La historia sin fin; Ferrari y su túnel de viento], de falta de medios, etcétera. Pedro de la Rosa no se mete a actualizar y pulir el simulador hasta 2013 [El simulador de Ferrari está obsoleto]...

Y bueno, el final del ciclo de Montezemolo se concreta en su propia salida de la rossa, de la que previamente ya se ha ido Domenicali. Alonso también se marcha, y serán cesados Fry, Tombazis, Mattiacci y Marmorini. James Allison tampoco resistirá mucho, la verdad. Pero a lo que vamos, la llegada de Marchionne supone una renovación pácticamente absoluta de La Scuderia y un aumento considerable del presupuesto, que según algunas cifras habría pasado de los 200 millones anuales (redondeando) a los 350 por temporada a partir de enero de 2015.

En Nürbu ya esbozamos la teoría según la cuál, Marchionne habría acogotado la Ferrari de Montezemolo con la intención de quitar de en medio al de Bolonia, al frente de la casa italiana desde comienzos de la década de los noventa del siglo pasado, pero en el fondo da lo mismo ahora.

Los especialistas coinciden en que Maranello ha recuperado poder político en el paddock —evidentemente porque lo había perdido previamente—, pero por muchas vueltas que le demos la historia no va a cambiar. Las dos Ferrari (la de Luca y la de Sergio) son diferentes aunque los resultados sean parejos y ello pueda nublarnos la vista. En todo caso, la de Alonso era infinitamente más débil que la de Vettel, y aunque hay quien prefiere pensar que no se quiso, a la luz de lo que he expuesto considero que lisa y llanamente no se pudo.

Os leo.

4 comentarios:

Antonio L. dijo...

La comparación entre la etapa de Fernando Alonso y la de Sebastian Vettel en Ferrari puede servir incluso para un documental donde de forma alternativa o en conjunto se comparen recursos técnicos, vehículos disponibles, cagadas al volante, victorias conseguidas............. Y lo único que sacaremos en claro es que ninguno de los dos a conseguido un campeonato con Ferrari.

Me parece que la comparación que hacen algunos entre estos dos campeones en su etapa de "colorao" es mas para justificar al de Heppenheim que para desprestigiar al de Oviedo con la premisa de que ambos tuvieron los mismos recursos y vehículos en sus manos.

Pues vale acepto pulpo como animal de compañía y si de esa manera se consigue que alguna vez se haga una comparativa con equidad de estas dos etapas pues habrá valido la pena el escuchar tanto comentario sin sentido y en modo alguno razonado.

También me gustaría decir que Ferrari ya ha amortizado a Vettel y que como no espabile el próximo año le va a preparar un finiquito en el que se van a tirar los trastos a la cabeza. Con suerte para Vettel, lo mismos Ferrari intenta contratar a Hamilton y plantea un cambio de cromos a Mercedes.

Un alonsista

Anónimo dijo...

¿En qué se parece un huevo a una castaña?



King Crimson

Hrod dijo...

En su día no hubo o no se quiso gastar dinero, cuando hubo o se quiso gastar dinero no hubo pilotos, entre tanto esos juegos de poderes en Ferrari han costado más que no solo dinero y todo esto lo propicio D. Sergio un buen gestionador empresarial pero desconocedor del deporte...

Jose Roig dijo...

Como comparar la gracia de dios con la caspa de los gitanos.