martes, 30 de octubre de 2018

No quedan peluches en Maranello


Hacer recaer todo el peso de La Scuderia sobre los hombros de Sebastian Vettel suponía una completa salvajada a primeros de temporada y ahora que a la rossa sólo le queda el Mundial de Constructores para salvar el curso. Perdonadme que lo diga así, pero si viviera Sergio Marchionne, Maurizio iba a la puta calle ya...

Desaparecido el de Chieti, a Arrivabene le ha venido Dios a ver porque podías estar de acuerdo o no con Marchionne, pero era expeditivo a más no poder y el boss de Ferrari estaba entre sus dianas preferidas después de la cantada de la temporada anterior. 

Lo escribí en abril pasado: «Maurizio anda pisando arenas movedizas desde el desastre del año pasado, en tiempo de descuento y con preaviso de desahucio por parte de Marchionne [El puesto de Maurizio Arrivabene, en peligro por la crisis de Ferrari], y perfectamente podría ser que en estos momentos anduviera apostando a la única carta que puede mantenerlo en el puesto: las victorias de Vettel» [And the winner is...], y no es porque lo escribiera yo ni porque en ese preciso instante la prensa italiana se empezaba a echar encima del de Brescia por sacrificar más de la cuenta a Kimi. Básicamente la cosa iba de que un tipo con los cataplines al fuego buscará soluciones cortoplacistas con tal de no perder sus atributos masculinos porque lo que no tiene es tiempo.

Mal que queramos, los Mundiales de Pilotos visten bastante más que los de Marcas y aquí Maurizio vio su salvación poniendo todo el equipo al servicio de Vettel, ya que un Mundial de Vettel supondría la llave para su futuro en la de Il Cavallino.

Reconozco que es tan simple como el mecanismo de un chupete. Marchionne quiere resultados después de las enormes inversiones y los años pasados en barbecho. Pretende ser mejor que Montezemolo y quiere demostrarlo ya, pero entre sus aspiraciones y la realidad se interponen Arrivabene y los resultados de la escuadra. Bien, si la cosa no funciona de una vez por todas el que se va a la calle es Maurizio, y éste aplica la única metodología que le queda: apostar todo al número 5.

Pero Sergio muere y Louis Camilleri toma su puesto, y Arrivabene recupera el aire aunque tiene entre manos un marron de tres pares de narices. La de Il Cavallino Rampante hace agua por los cuatro costados y ni el de Pilotos ni el de Constructores salvo que medie un milagro antes de que salgamos de Abu Dhabi...

A ver, que no afloran porque sí ni así como así cosas como el enfrentamiento que supuestamente mantienen Binotto y Arrivabene en la actualidad. Hay tema, y aunque difícilmente llegaremos a saberlo algún día, casi me juego la mano con que dibujo a que tiene que ver con el planteamiento deportivo.

Maurizio cobra por ser el máximo responsable y es el máximo responsable tanto de los aciertos como de los fracasos. Son cuatro años con éste en que Ferrari insiste en profundizar en su papel de segundona, pero en 2018 ha habido un coche claramente capaz de plantar cara a la armada de Brackley. Kimi ha respondido adecuadamente aunque le ha tocado hacer de gusana en anzuelo más de lo recomendable. Si no se le hubiese sacrificado con tanta asiduidad, seguramente ambos campeonatos estarían vivos en estos instantes, porque hablamos mucho de los más de 60 puntos que ha perdido Vettel a lo tonto, pero no nos hemos parado a pensar en los que ha perdido Raikkonen por hacer de señuelo o de ficha sacrificable.

Un sindiós en toda regla. Arrivabene salvando el culo, así sintetizaría yo lo que ha sido la campaña 2018 para Ferrari.

Os leo.

3 comentarios:

Agnes Szanto dijo...

Ferrari y Arribabene debieron apostar por Kimi, ese fue su primer error y además estoy convencida de que Mauricio no está a la altura de hacerse cargo de un equipo como ese.

Antonio L. dijo...

De acuerdo que Arrivabene ha salvado el culo por los motivos que has descrito, pero yo me pregunto ¿que hará el próximo año si con un coche por lo menos a la misma altura del Mercedes no logra el campeonato de pilotos con los dos conductores que ha elegido?............ Ya no tendrá ninguna red que le proteja. ¿Se plantearía Ferrari contratar a Hamilton o llamaría al Genio después de un año sabático?.......

Un alonsista.

Bastian dijo...

yo sigo sin entender el fichaje de Leclerc, es bueno: si, pero no te permitira pelear por el mundial de marcas, sigo creyendo que deberian haber contratado a Alonso...la dupla Alonso-Vettel seria sin dudas la mas fuerte de todas....