martes, 2 de octubre de 2018

Navegantes sin agua


Un piloto que se va, otro que no renueva... Ni siquiera las pocas luces que planean en la actualidad sobre el futuro de McLaren hace más llevadero el mal trago de llegar a Abu Dhabi y terminar de una santa vez con esta larga tortura. En Woking está fallando lo esencial: la comunicación, y el responsable es el mismo que perdió el culo con tal de mostrarnos en vídeo cómo la situación con Honda resultaba insostenible.

Me mostré crítico con aquel ejercicio de cinismo enlatado [GP2 Engine! Arghhhh!], seguramente porque durante 2017 tampoco había comprado que el chasis del MCL32 estuviera enmascarando las carencias de la unidad de potencia japonesa [Informe de Daños]. Este año, aunque he escrito muy poquito sobre ello, me ha sucedido tres cuartos de lo mismo: el MCL33 no me ha parecido tan de tirar a la basura como pregonaban los agoreros que esperaban que cambiando de propulsor se iba a solucionar todo.

En mitad del pelotón y en su fondo puede que las cosas resulten así de sencillas, pero no cuando aspiras a merendarte a Red Bull. El nivel de afinado que requiere un asalto serio a las posiciones de cabeza es literalmente brutal y la exigencia es máxima. O todo está en su sitio y funcionando al 100% o ya te puedes ir olvidando de que el cohete despegue y alcance su objetivo, y cuando digo todo, también me refiero a la parte política del asunto, bajo mi humilde punto de vista, el alambique donde se ha gestado el naufragio.

Quiero creer que nadie ha mentido a sabiendas, ni Boullier cuando cacareaba que el chasis del MCL32 era el tercero de la parrilla ni Brown cuando admitía recientemente que el MCL33 ha salido mal coche —alfo feo, sea dicho de paso, y bastante irrespetuoso para con todo el personal que me consta que se ha dejado los huevos en sacarlo adelante—, ni Abiteboul cuando jugaba de farol sobre lo prometedor que iba a resultar 2018...

Dicen que en el medio está la virtud y, honestamente, prefiero alejarme de los blancos y negros para poner mi atención en los abundantes grises que todavía existen, apuntando a Zak como responsable de la inanidad que nos rodea. Entiendo, eso sí, que el sapo es difícil de tragar, pero echo en falta que el californiano nos explique prueba a prueba dónde coño va McLaren y por qué debemos seguir confiando en que el nuevo rumbo es mejor que el tomó Woking en 2017 y 2018.

Tampoco voy a exigir una serie de vídeos, sería el acabose, aunque debo admitir que tampoco lo vería mal.

Os leo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es que ya Mclaren no despierta ningún interés, se da por perdido y esas explicaciones que se ahorra Zac.

Anónimo dijo...

Al final es como todo... Hay que mirar la cartilla $ de los Papaya... Que si que hay otras escuderías que lo rentabilizan mejor...
Pero si quieres ganar tienes que rascarte el bolsillo, herramientas, Ingenieros etc...
Túnel del viento cojo... Ingenieros de los que hubo en su día gloriosa quién queda?
Que si, que han fichado a Pat y a key que haber cuando...
Pero muestra de ello pidieron pasta para la liberación inmediata y sigue en Toro...
Lo que digo $....
Me duele decirlo ojalá este equivocado y regresen a la senda... Pero McLaren no volverá nunca a ser lo que fue y más con rivales motoristas... Salió mal Honda y ese fue el último tren...

Antonio L. dijo...

Reconozco que no tengo ni pajolera idea de como funciona la aerodinámica de un F1. Lo poco que comprendo (pero poquito) es por nuestro Capitán que también nos ilustra a todos los que le seguimos.

Dentro de mi ignorancia, me pregunto ¿que se necesita para que un coche aerodinámicamente sea un pata negra?..... Entiendo que será un compendio de buenos técnicos bien pagados con los medios adecuados para estrujar su coco.

Si en este caso a los técnicos que empezaron con la etapa Honda, le cambian a Renault, supongo que habrá que darles un margen de maniobra para encajar el puzle motor-chasis. Y esto seguro que lleva unos cuantos años, a no ser que un empleado de Red Bull se ponga en contacto con un empleado de Mclaren (por supuesto son amigos del alma) y queden en una fotocopiadora "a las afueras" para pasarse la información, porque en archivos PDF deja rastro en la "computer" y en la bandeja de salida.

Mclaren la empezó a cagar hace bastante tiempo (leed los magníficos artículos de nuestro capitán), Ron se dió cuenta e intentó ponerle solución, para ello contrató al GENIO ASTUR (como me gustaría conocer la primera conversación entre estos dos después de tantos años de "echarse en falta") y a un motorista solvente (de pasta y tecnología).

Salió rana y además a Ron lo "prejubilaron" sus socios después de unas cuantas puñaladas traperas entre ellos. Total, que Maclaren se quedan sin patrón, un motor al "tran,tran" y un Salvavidas Español.

Yo la verdad, al ser un alonsista sin solución pues que queréis que os diga, donde esté mi GENIO pues allí estaré apoyando su "caballo" y a los que le dan de comer.

Que Mclaren se espabile, que invierta, que contrate a buenos técnicos y pilotos y que se deje de monsergas. Si el año que viene no son capaces de hacer un coche que pueda llegar en ciertas ocasiones al podio que piensen en cerrar el chiringuito por falta de competitividad manifiesta.

Carlos que Fernando te explique todos sus secretos para rendir al 200% sobre cualquier coche que estos de Mclaren no van a tener compasión contigo.

Un alonsista que ha escrito un rato.

keskusracing dijo...

Me planteo ya hasta que McLaren haya tirado por la borda 2019 y estén trabajando en un nuevo concepto para 2020. Si 2019 era una evolución de este año, no veo ninguna evolución en pista, más bien lo contrario. Por otra oarte, no funciona el chasis en curva lenta, ni la aerodinámica en curva rápida, al difusor no le llega bien el aire y hay que sobrecargar el alerón trasero, cada GP traen una gama diferente de neumáticos, sin un claro concepto de que usar y cuando, y un largo etcétera.
Este equipo se ha convertido en un misterio político e ingenieril, así que a ver por dónde nos sale en los test de Montmeló dentro de 5 meses, porque hasta entonces no deberíamos esperar nada.
Una lástima que el mejor piloto del s.XXI se despida así de la F1

Un saludo